Breve historia del pueblo tibetano

Aunque parezca difícil de creer, el pueblo del Tíbet era un pueblo guerrero. De hecho era bastante temido por los pueblos vecinos por su crueldad extrema. Existían sacerdotes que practicaban un tipo de magia negra de una religión antigua, llamada Bön, que según cuentan sus propias leyendas eran capaces de incluso dominar el clima, para combatir a sus enemigos (sic). Vivían en uno de los lugares más inhóspitos del planeta, llegando a soportar temperaturas mínimas de hasta 20º bajo cero. Hace unos 2.300 años, un rey mítico llamado Nyakhri Tsampo inició una dinastía de 30 reyes que gobernaron hasta que apareció el primer rey budista en el siglo VII de nuestra era.

Sin embargo, ese pueblo guerrero y bárbaro se convirtió en el pueblo más pacífico del mundo. De algún modo misterioso y de una manera única en la historia de la humanidad, ese pueblo abrazó los conceptos más profundos de la civilización humana hasta el punto que se convirtió en su forma de vida. Dejaron de un lado las armas y las técnicas de combate y decidieron cultivar otras técnicas como la compasión y la meditación. Entre sus máximas se encontraba el ayudar a los demás, un respeto extremo a toda forma de vida y no permitir que las emociones nublaran sus pensamientos. Comprendieron que la vida es transitoria y dejaron de tenerle miedo a la muerte, puesto que pensaban que lo que hicieran en esta vida les reportaría bienestar (o malestar) en otra vida venidera. Curiosamente, dos milenios después siguieron manteniendo ciertas tradiciones que le recordaban su pasado guerrero, como competiciones a lomos de caballos y otros rituales. ¿Qué le paso a ese pueblo para que cambiara 180º en el Siglo VII d.C? Simplemente, abrazaron el Budismo.

asia-275954_1280

Pero la vida a veces es cruel, y le tenía reservada una sorpresa muy desagradable a este pueblo…

Corría el año 1950 cuando este pueblo pacífico fue invadido por China, poco después de la segunda guerra mundial. Por esa época, Mao Tse-Tung, líder del Partido Comunista Chino y de la Revolución, proclama la “necesidad” de que el Tíbet sea conquistado por la China, como un “deber” que los revolucionarios tenían para con los “hermanos tibetanos”
Acababa de producirse otro holocausto. El gobierno comunista chino de aquella época, consideraba todo lo relacionado con religión algo retrógrado y decidió liberar a los tibetanos del yugo religioso. También aducían razones históricas para poder conquistarlo. Miles de templos budistas fueron destruidos y cientos de miles de tibetanos fueron asesinados. El actual Dalai Lama (Tenzin Gyatso), resistió un tiempo hasta que tuvo que exiliarse furtivamente. Del Tíbet se fue a la India y actualmente se encuentra dando charlas por todo el mundo, intentando liberar a su pueblo del yugo Chino. En el año 1989 recibió el premio nobel de la paz.

El Dalai Lama (termino que significa maestro-océano o gran maestro) subraya una paradoja bastante significativa. Los chinos quisieron eliminar el budismo y la tradición tibetana, pero, si no hubieran invadido el Tíbet, él no habría salido de allí, seguiría recluido y no habría tenido la oportunidad de lanzar su mensaje al mundo, tal y como finalmente ha sucedido. La jugada, les salió mal a los chinos comunistas. El karma aún tenía que decir su última palabra puesto que el budismo sufrió un gran impulso que consiguió llegar al corazón de muchas personas en occidente. 

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
A %d blogueros les gusta esto: