¿Cómo saber si necesitas ayuda?

Algunas personas pueden sentirse tan inestables que llegan a un punto en el que incluso cuestionan su propia cordura. Mucha gente se pregunta si realmente han cruzado la línea. Si estás dentro de este grupo que no sabe con seguridad en qué lugar se encuentra, lo mejor es que trates de responderte a estas preguntas.

¿Tienes sentimientos de tristeza o irritabilidad? ¿Tienes una pérdida de interés en actividades placenteras con las que antes disfrutabas? ¿Has notado alguna pérdida de peso o cambio en el apetito? ¿Has notado cambios en tu patrón de sueño? ¿Te sientes culpable? ¿Estás experimentando dificultades para concentrarte, recordar cosas o tomar decisiones? ¿Has tenido pensamientos de suicidio o muerte? Si tu respuesta es “sí” a la mayoría de estas preguntas, considera la posibilidad de acudir a la consulta de un psicólogo. Nadie mejor que él te podrá ayudar.

La salud mental, según la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU, incluye nuestro bienestar emocional, psíquico y social. Afecta la forma en como pensamos, sentimos y actuamos en la vida. También ayuda a determinar cómo manejamos el estrés, nos relacionamos con otras personas y tomamos decisiones. La salud mental es importante en todas las etapas de la vida, desde la niñez y la adolescencia hasta la edad adulta.

¿Qué son los trastornos mentales?

Las trastornos mentales son condiciones graves que pueden afectar a tu manera de pensar, tu humor y tu comportamiento. En líneas generales, se manifiestan como alteraciones en los procesos del razonamiento, el comportamiento, la facultad de reconocer la realidad, las emociones o las relaciones con los demás, consideradas como anormales con respecto al grupo social de referencia del cual proviene el individuo.

Tus genes y tu historia familiar también pueden jugar un papel importante, como así también tus experiencias en la vida, como el estrés o las historias de abuso. Otras causas pueden ser biológicas. Estos trastornos no tienen una única causa, sino que son el resultado de una compleja interacción entre factores biológicos, sociales y psicológicos. Con frecuencia es posible identificar y tratar una causa orgánica subyacente.

La salud mental es importante en todas las etapas de la vida, desde la infancia y la adolescencia hasta la edad adulta.

¿Es realmente grave un trastorno psicológico?

Todos nos sentimos a veces preocupados, ansiosos, tristes o estresados. Pero cuando se trata de un trastorno psicológico, estos sentimientos no desaparecen y son lo suficientemente graves como para interferir con la vida diaria. Puede llegar a interferir, como hemos dicho anteriormente, a la hora de mantener amigos, mantener un trabajo, o disfrutar de la vida.

Las enfermedades mentales son bastante comunes y afectan a una de cada cinco familias en los EE.UU. Estos trastornos. como la depresión, fobias, trastorno bipolar, esquizofrenia y muchos otros, son enfermedades reales. Afortunadamente, a menudo son tratables. Los medicamentos y la terapia puede mejorar la vida de la mayoría de las personas con estos trastornos. Sin embargo, no se suele buscar ayuda apropiada y los pacientes suelen acudir exclusivamente a la consulta de un médico de cabecera. Es por esto que es necesario insistir en que es muy importante acudir a un especialista, para el correcto tratamiento y seguimiento de los problemas psicológicos.

Las personas que son emocional y mentalmente estables suelen tener el control de sus pensamientos, sentimientos y comportamientos. Se sienten bien consigo mismos y tienen buenas relaciones. La clave está en saber poner los problemas en perspectiva. Los problemas pueden llegar a convertirse en simples retos si tenemos la actitud mental necesaria. Aún así, es importante recordar que cualquier persona está sujeta a padecer momentos de inestabilidad. Sobre todo, el estrés y los problemas familiares, laborales y/o escolares pueden desencadenar algunos trastornos psicológicos.

¿Entonces, qué debo hacer?

Si crees que tú, o algún familiar, tiene problemas psicológicos, lo mejor es pedir ayuda a un profesional. Puede que no sea fácil al principio, pero hay tratamientos y medidas que pueden salvarte la vida o incluso la de tus seres queridos. No hay que sentirse mal por ello. Ir a un profesional de la salud mental es exactamente igual que ir a un profesional en cualquier otra especialidad, por ejemplo, un dentista. ¿Acaso si te duele una muela no vas al médico? ¿Por qué no ir a un especialista si notas que algo no va bien? Además, debes tener en cuenta que con un profesional de la salud mental, no solo estás trabajando un problema puntual, sino que además estás conociendo herramientas bastante útiles para afrontar problemas similares en el futuro.

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