La manipulación psicológica en la política

Ante todo, me gustaría aclarar que este blog no tiene nada que ver con la política ni nunca encontrará el lector ninguna afinidad hacia ella. Pero es cierto que la psicología social tiene unas ramas muy largas que se introducen de lleno en las ciencias políticas. La manipulación está presente cada día, cada minuto y cada segundo de nuestras vidas. Antes parecía lejano, puesto que los medios de comunicación en manos de corporaciones de marcado color político se ocupaban de enmascarar. Pero cada vez más, gracias a internet y a las redes sociales, vemos de cerca como se influye en el ciudadano de a pie ocultando, maquillando o transformando ciertas noticias. Porque, a fin de cuentas, el ciudadano es el “cliente” que debe votar en las elecciones.

Los grandes políticos no solo deben ser profesionales de ciencias políticas, también deben ser grandes propagandistas. Como decía Joseph Göbbels, ministro de propaganda de Adolf Hitler:  “una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad“. Una manera sencilla de utilizar esta premisa se basa en el llamado “populismo” el cual no es más que un sinónimo de otra palabra mucho más conocida: Demagogia.

¿Qué es el populismo?

Escuchamos a diario esta palabra y solemos identificarla con los partidos de izquierdas, pero nada más lejos de la realidad. Dentro de la política, el populismo no entiende de izquierdas o de derechas, puesto que es una proclama que se puede usar en ambos bandos. Dentro de la izquierda, el populismo nos dice que cada día somos más pobres debido a que los ricos se llevan nuestros recursos aprovechándose de nuestro trabajo. En el caso de la derecha, el discurso es parecido, solo que son los extranjeros quienes vienen a quitarnos nuestro trabajo.

¿No es curioso? Siempre es un enemigo externo quien nos quiere quitar algo y, nosotros, tendemos a identificarnos con una u otra corriente. Y nunca vemos en nosotros mismos el motivo que nos haga mejorar, preferimos culpar a los demás.

Hace pocos meses, un muy conocido político se ha alzado con el poder tras una campaña sembrando el odio hacia los extranjeros, llegando a asegurar que si llegara al poder (seguramente ni él mismo lo esperaba) iba a construir un muro impresionante para separar su país del país vecino. También decía que iba a prohibir la entrada a su país a todos los que no comparten su religión, romper tratados de comercio con países vecinos, etc.

A poco que analicemos estos conceptos, vemos como se juega con el miedo de las personas. Utiliza un lenguaje arcaico, en contra de los extranjeros para que el ciudadano medio se sienta identificado con el grupo. Dicho grupo es seguro, el votante se puede sentir tranquilo en él y siempre se le promete un mundo idílico mejor, aunque para ello haya que definir un enemigo. La identificación con el grupo es clave en este sentido, al igual que el miedo a lo desconocido. Sembrar el pánico repitiendo una y mil veces lo malo que es el enemigo forma parte de este cóctel, el cual se sirve bastante frío.

Nuestra verdadera nacionalidad es la humanidad.- H.G. Wells.

Dicho populismo también puede verse en los diferentes nacionalismos alrededor del mundo, ya sea a nivel de país o de región, el enemigo siempre son los demás, nunca se entona el “mea culpa”. No hace falta estudiar política para saber que el futuro es la unión de todos lo países. Afortunadamente vivimos una época bastante segura. Incluso el siglo pasado, con las dos guerras mundiales, fue el siglo más seguro de la historia. No lo digo yo, este dato bastante sorprendente, lo recoge Yuval Noah Harari, profesor de historia de la Universidad de Jerusalén en su libro Homo Deus. Pero es que las previsiones para el siglo actual, son mucho más optimistas. La gente muere más de obesidad que de desnutrición. Más por suicidios que por ataques terroristas. No estamos diciendo que sean males que no haya que combatir, todo lo contrario, pero que son utilizados por los políticos para llegar al poder es una realidad incontestable.

Pio Baroja dijo una frase que ha sido muy utilizada y que me gusta mucho por lo simple y directa que es. “El nacionalismo se cura viajando y el fascismo leyendo”.

Por último, nos podemos preguntar. ¿Cuáles son los orígenes del racismo? ¿Por qué algunas personas son racistas y otras no? Según la psicóloga Jonyce Webb (ver enlace más abajo) las verdaderas raíces del racismo se pueden encontrar en abusos sufridos de menores. En su blog, expuso los comentarios de algunos de sus seguidores, quienes confesaban los abusos recibidos y el por qué de su racismo. Personalmente, sin ser extremistas, simplemente una infancia difícil ya puede predisponer al niño hacia este pensamiento. Sin embargo, podemos visualizar que niños que crecieron en un ambiente seguro en casa suelen ser los niños más abiertos y menos racistas.

Para saber más:

2 comentarios sobre “La manipulación psicológica en la política

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