Comer conscientemente

Comer conscientemente es una práctica que hunde sus raíces en las enseñanzas budistas. Al igual que explicamos en el artículo Momentos Mindfulness cualquier actividad puede ayudarte a estar más presente, como por ejemplo pasear, limpiar, sentir el agua de la ducha… y, por supuesto, comer. Puesto que ésta última es una actividad que realizamos mínimo tres veces al día, la convierte en una herramienta ideal para ser más conscientes.

¿Nunca has sentido esa necesidad imperiosa de comer? El hambre se despierta con voracidad y nos dirige a <<engullir>> lo más rápido posible, y una vez que empezamos ni siquiera saboreamos ni un bocado. No masticamos lo suficiente, no saboreamos lo suficiente y ni siquiera somos conscientes de lo que estamos comiendo.

Además, al no ser conscientes, comemos alimentos que sabemos que no son saludables y además no paramos aún a sabiendas que ya es suficiente. Muchas veces comemos y ni siquiera saboreamos la comida, mientras vemos la televisión o atendemos a otra cosa.

Esta forma de comer ha sido válida durante la evolución humana y para ver un reflejo de esto, podemos observar a cómo comen los animales salvajes. Ellos no saben cuándo tendrán alimento disponible otra vez y por ello intentan comer lo máximo posible. Pero ese no es nuestro caso, tenemos comida asegurada.

La mayoría de las personas mastica y traga los alimentos sin pensarlo, mediante un reflejo casi inconsciente. Masticar mal causa una alteración en la nutrición, porque la digestión comienza en la boca. El proceso de masticar en realidad es un paso extremadamente importante en la digestión, haciendo que los intestinos absorban más fácilmente los nutrientes de las partículas de alimentos a medida que van pasando.

Además también puede ayudarte a perder peso, puesto que al comer de manera consciente, comes más despacio. Cuando una persona come muy rápido, las hormonas que brindan sensación de saciedad no se liberan a tiempo y, por ende, hay necesidad de ingerir más comida. ¿Cuánto tiempo dura este proceso? Los científicos parecen estar de acuerdo con que el cerebro tarda unos 20 minutos  en decirle al cuerpo que ya es suficiente. La grelina (la hormona del hambre) se produce principalmente en el estómago. La grelina actúa en los centros de placer del cerebro, mientras que la leptina (la hormona de la saciedad) se opone a la grelina suprimiendo el hambre y ayudando a evitar que se coma en exceso. Un dato importante a tener en cuenta es la importancia de dormir bien, puesto que la falta de sueño aumenta la producción de grelina. Resumiendo:

Recuerda que comer más despacio mejora la saciedad y te hace sentir más lleno.

Al final del artículo te presentamos dos estudios que confirman estas afirmaciones.

Está claro que tomar consciencia al comer puede ser más difícil de lo que parece… poner el tenedor en la mesa y enfocar la atención en nuestros alimentos no siempre es fácil. Pero debemos intentarlo, comer es tan sólo una actividad diaria que podría beneficiarte desde este enfoque. Al menos, es para reflexionar. ¿No crees? La conclusión es, tranquilízate, come despacio, mastica más… habla menos. Saborear los alimentos sin duda beneficiará, tu mente, tu cuerpo y tu espíritu.

Para intentar ayudarte te proponemos unos cuantos hábitos para conseguir una alimentación más consciente y, dicho proceso, comienza desde el momento que decidimos hacer la compra.

  • Intenta hacer la compra cuando no tengas hambre. Parece una tontería, pero cuanta más hambre tengamos más cómida rápida compramos. Si no puedes elegir la hora por falta de tiempo, hazte una lista consciente y límitate a ella cuando vayas al supermercado.
  • Si debes comprar algún alimento que sabes que es tu perdición, quítatelo de la vista. Ponlo en un lugar donde no lo veas constantemente, eso te ayudará a limitar la tentación.
  • Planifica bien tu dieta, si no tienes que improvisar mucho mejor.
  • Descansa bien, la falta de sueño te hace comer más.
  • Compra fruta, son los snacks más saludables, podrás comerlos cuando tengas hambre entre horas.
  • Deja el tenedor en la mesa cuando masticas.
  • Si puedes, apaga la televisión y cualquier otra distracción. Céntrate en tú comida.
  • Mastica bien, unas 40 veces por bocado será suficiente. Esta media está sacada de los estudios que se han realizado. Hay quienes afirman que se debe masticar hasta 100 veces cada alimento, pero me parece exagerado. Más de 40 o 50 veces puede llegar a agobiarte y menos no es suficiente.
  • Sé consciente de cada bocado, usa la lengua para sentir la textura. Calcula la temperatura. Huele el aroma. Pregúntate a ti mismo, ¿Qué sabor tiene?, ¿Cómo se siente la comida en la boca? ¿Es esto lo que realmente quiero comer? ¿Esta comida satisface mi gusto? ¿Está mi mente completamente presente cuando como para tener una experiencia completa?
  • Gratitud: Lo que piensas mientras comes es tan importante como lo QUE comes. ¿Te cuestionas los orígenes de tus alimentos, las personas que lo cultivaron, el pollo que dio su vida por tu nutrición? La gratitud es sumamente importante.

 

 

Estudios:

(1) http://www.andjrnl.org/article/S2212-2672(13)01673-0/abstract

(2) http://press.endocrine.org/doi/abs/10.1210/jc.2009-1018

 

Fuentes: 

http://espanol.mercola.com/

https://www.psychologytoday.com

 

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