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Meditación y Psicología

Sobre los presentimientos

marzo 19, 2020
premonición

Los presentimientos pueden ser un tema muy delicado y hasta algo curioso para la mayoría de personas. Muchos científicos afirman que los presentimientos son sensaciones creadas a «posteriori» que nos dan la sensación que la tuvimos antes. Sin embargo, hay personas que están convencidas de todo lo contrario… Veamos que podemos aprender de este tema:

¿Qué son los presentimientos?

Para hacer la correcta definición de un presentimiento, en primer lugar, debemos aclarar que es un proceso mental poco estudiado dada su naturaleza poco científica. Definimos los presentimientos como aquellas sensaciones o intuiciones de que algo va a suceder, suelen aparecer en forma de pensamientos furtivos que aparecen en nuestra cabeza rápidamente. Nos dejan una sensación extraña, un presentimiento puede nacer de la intuición y volverse un pensamiento totalmente consciente, también se puede definir como premonición o pronóstico de futuro.

Todos podríamos llegar a decir que hemos tenido algún tipo de presentimiento en nuestra vida, alguna sensación de que iba a ocurrir algo bueno o malo en un día concreto. Es muy probable que nos hayamos con ese presentimiento, pero, no existen evidencias de que los presentimientos sean fenómenos capaces de «ver el futuro».

Para poder distinguir si un presentimiento es de naturaleza positiva o negativa, tenemos que prestar atención a nuestras sensaciones internas. Si ese pensamiento ha sido tan furtivo que ha pasado sin que lo podamos analizar, tendremos que examinar las sensaciones que este pensamiento nos ha dejado. Si la sensación es positiva, estaremos hablando de un presentimiento de que algo bueno va a ocurrir. Si, de lo contrario, la emoción es negativa, estaremos hablando de un mal presagio. Es normal tener un cierto miedo ante un mal presagio, nadie desea que le ocurra nada malo en la vida.

Sin embargo, vivir con miedo constante no resulta una buena solución ya que este miedo puede derivar en estrés y ansiedad. Es esencial volver a decir que estas sensaciones son procesos mentales poco veraces. Es correcto que podemos percatar que, por ejemplo, visitar un sito en concreto es un mal plan. Pero, puede llegar a ser innecesario borrarlo de presentimiento cuando, en realidad, ha sido un desarrollo consciente el llegar a pensar que no queremos visitar tal lugar. Darle fuerza a nuestras decisiones conscientes aumenta nuestras fortalezas personales y nuestra capacidad de responsabilidad.

Los presentimientos no tienen el respaldo de la ciencia

A pesar de que no hay evidencias científicas que demuestren rotundamente la existencia de pensamientos que adivinen nuestro porvenir, hay estudios que afirman que el cerebro humano está diseñado para percibir el futuro. Para muestra, encontrarás al final del artículo el trabajo del científico de la Universidad de Cornell, Daryl Bem llamado: «Feeling the Future«. Daryl Bem es miembro del Global Consciousnes Project

Estos estudios hablan de estructuras neuronales que podrían llegar a estar destinadas a la percepción de todos los planos temporales (presente, pasado y futuro). Este fenómeno está en constante investigación y negar su impacto a nivel social resulta inútil. Pero, todas sus investigaciones requieren un aspecto crítico y de ciencia, para evitar que se confirmen cosas o evidencias raras. Da un resultado confuso es que hay tiempos en los que crees que algo que estás viviendo, ya lo habías visto en sueños (este efecto se conoce como un Déjà Vu), o de pronto, tienes esa sensación muy fuerte que te resulta inexplicable. Es difícil definir qué sucede pero así es.

En muchas oportunidades, es mejor tener cuidado al momento de no confundir los presentimientos con la negatividad y es que hay individuos que viven pegadas y conectadas siempre con el pensamiento negativo. Siempre se ponen en lo peor, por ello, cuando sucede lo peor creen que ya lo sabían mediante un acto de autoafirmación.

Lo mejor es que conserves en tu cabeza aquellos pensamientos positivos que se hicieron en la vida y que dejaron algo positivo en tu alma.El funcionamiento del ambiente mental es excelente y más a las personas que no paran de buscar sobre esta cuestión al igual que han hecho durante muchos siglos los filósofos, por ejemplo, Descartes.

Es probable que con el paso del tiempo podamos esclarecer cómo funciona nuestro inconsciente y dónde están los límites de nuestra mente pero, de momento, tendremos que conformarnos con vivir estas intuiciones y aprender a detectarlos.

Aprender sobre los presentimientos

La intuición es una habilidad que nos permite percibir o conocer algo de manera inmediata sin necesidad de razonarlo. Este tipo de conocimiento, al no seguir un procedimiento deductivo o racional para construirse, es muy difícil de compartir o verbalizar, y por ello ha sido menospreciado y tachado de superstición o especulación. Esto ha ocasionado que las personas no le presten atención a sus intuiciones, ni aprendan cómo desarrollarlas o potenciarlas. Sin embargo, la intuición es parte fundamental de nuestra manera de conocer el mundo y de relacionarnos con él.

Estos cinco tips te permitirán despertar tus habilidades intuitivas.

Escucha tus «corazonadas»

Empieza a prestar más atención a esos saberes que consideras «presentimientos» y que casi siempre desestimas por no tener lógica o no ser racionales. Si crees que no deberías hacer algo o alguna persona te da «mala espina», pon especial atención y actúa en consecuencia. Si te ignoras a ti mismo, nunca lograrás desarrollar la intuición.

Distingue presentimientos de prejuicios

Un presentimiento es, como su nombre indica, una advertencia o señal sobre un posible fenómeno futuro. Un prejuicio es una creencia, casi siempre errada, sobre alguna persona, grupo o actividad. Los primeros vienen de un lugar profundo de nosotros mismos. Los segundos casi siempre son compartidos por una parte de la sociedad y no vienen de nosotros sino que los aprendemos.

Medita

La meditación, además de relajarte y poner tus pensamientos en paz, te ayuda a abrir un canal de conexión con tu ser más profundo y abre tus sentidos psíquicos para percibir más allá de lo visible.
Meditar todos los días agudiza tu intuición porque canaliza tu atención y tu forma de estar en el presente. La meditación debe ser habitual. No basta con meditar un día o una vez a la semana, pues se trata de una disciplina ritual.

Practica tener sueños lúcidos

La capacidad de controlar tú inconsciente durante tus sueños puede hacerte al mismo tiempo mucho más consciente de la realidad, sobre todo de los pequeños detalles de ésta que regularmente se te escapan.

Refuerza tu empatía

La empatía es la capacidad que tenemos para «ponernos en los zapatos del otro».
Ser empáticos nos permite estar en contacto con otros puntos de vista y sentir y vivir cosas muy distintas a nuestra propia experiencia. Ampliar nuestra visión del mundo es un ejercicio importantísimo para desarrollar la intuición.

Estudios a favor de las premoniciones:

http://dl.dropbox.com/u/8290411/FeelingFuture.pdf