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El gen de la depresión

Citar un estudio científico hoy día ha dejado de ser un punto y final en cualquier ámbito y la psiquiatría no iba a ser una excepción. Los estudios anteriores indicaban la posibilidad de que la depresión (o la tendencia a ella) viniera marcada por nuestro código genético y, particularmente, por un gen en particular. Esto se ha venido debatiendo y, últimamente, se abogaba por que los causantes fueran un conjunto de genes, los cuales parecían tener importancia en pacientes depresivos.

El nuevo estudio, dirigido por Richard Border, genetista de la Universidad de Colorado en Boulde, ha sido publicado en la American Journal of Psychiatry y parece desacreditar la relación directa entre nuestro ADN y los trastornos depresivos.

¿Hay más datos sobre la relación entre depresión y genética?

Puede ser que tengas algún familiar aquejado de depresión, pero… ¿significa eso que tú también padecerás la enfermedad?

La depresión clínica, también conocida como trastorno depresivo mayor, es la forma más común de depresión. La Escuela de Medicina de Stanford estima que el 10 por ciento de los estadounidenses experimentará este tipo de depresión en algún momento de su vida. También es más probable que este tipo sea compartido por hermanos e hijos. Una persona con un pariente que sufre de depresión tiene casi cinco veces más probabilidades de desarrollarla.

Las investigaciones han explorado la posibilidad de una conexión entre los genes y la depresión. ¿La depresión es hereditaria o hay otros factores involucrados?

El gen de la depresión

Un equipo de investigación británico aisló recientemente un gen que parece prevalecer en varios miembros de la familia con depresión. El cromosoma 3p25-26 se encontró en más de 800 familias con depresión recurrente. Los científicos creen que hasta el 40 por ciento de los que padecen depresión pueden atribuirlo a un vínculo genético. Los factores ambientales y otros factores constituyen el otro 60 por ciento.

Las investigaciones también han demostrado que las personas con padres o hermanos que tienen depresión tienen hasta tres veces más probabilidades de padecer la enfermedad. Esto puede deberse a factores hereditarios o ambientales que tienen una fuerte influencia.

Otros factores que afectan a la depresión

Una persona que crece con alguien con depresión puede ser más susceptible a la enfermedad. Un niño que observa a un padre o hermano deprimido puede aprender a imitar el comportamiento de esa persona bajo ciertas condiciones. Un niño que ve a un padre pasar días en la cama puede no pensar que es inusual. El sexo también puede ser un factor. Un estudio encontró que las mujeres tenían un 42 por ciento de probabilidades de padecer depresión hereditaria, mientras que los hombres sólo tenían un 29 por ciento de probabilidades.

La serotonina y la depresión

Los investigadores también han relacionado la serotonina con la depresión. La serotonina es la sustancia química que permite la comunicación entre las neuronas del cerebro. Es posible que un desequilibrio en la serotonina pueda provocar trastornos del estado de ánimo y otros problemas como el trastorno obsesivo-compulsivo y los ataques de pánico.

Hay muchas teorías sobre el vínculo entre la serotonina y la depresión. Los investigadores continúan estudiando la serotonina como la clave del vínculo genético. Los problemas con el gen transportador de serotonina también se han considerado como una fuente de depresión. La investigación ha rastreado la presencia de genes transportadores largos y cortos hasta una posible conexión genética.

¿Es curable la depresión?

Si tú o un ser querido tiene depresión, podrías preguntarte si la condición es curable. Desafortunadamente, no hay una respuesta clara aquí. Así como la depresión es compleja, también lo es la línea de tiempo.

Puede que notes una variación en los miembros de tu propia familia que tienen depresión. Algunos pueden experimentar una depresión clínica temporal y tomar medicamentos hasta por 12 meses. Para otros, la depresión es una batalla de por vida en la que los síntomas alcanzan su punto máximo de vez en cuando. En estos casos, la terapia cognitiva (conductual) es una opción viable a largo plazo que puede ayudarle a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.

La depresión puede tratarse. La clave es estar consciente de sus síntomas y notificar a su médico si cree que su plan de tratamiento actual no está funcionando. También es importante ser consciente de cualquier síntoma que reaparezca después de experimentar cualquier forma de remisión.

Resumen

Muchos investigadores creen que no es un gen singular el que pone a alguien en riesgo de padecer una enfermedad mental. Es más probable que sea una combinación de genes lo que conduce al trastorno. Las causas del trastorno bipolar y los trastornos de ansiedad también pueden deberse a una combinación de factores genéticos.

La pregunta sigue en pie: ¿Debería preocuparse alguien cuyo padre o hermano sufre de depresión?

La respuesta: no necesariamente. La depresión situacional es a menudo sólo temporal. Es causada por eventos importantes de la vida, y hay un tratamiento disponible. Es ciertamente algo de lo que hay que cuidarse, pero no algo de lo que preocuparse.

Fuentes:

https://ajp.psychiatryonline.org/doi/10.1176/appi.ajp.2018.18070881

https://nmas1.org/news/2019/04/04/depresion-gen-ciencia
Mindful Man: Muchos años recorriendo el camino... acompáñame.

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