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    Autodisciplina en 5 frases zen (comentadas)

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    Para desarrollar nuestra disciplina personal, nada mejor que las lecciones que nos proporciona el budismo Zen, con sus características frases simples pero cargadas de sabiduría. Hoy te proponemos adquirir autodisciplina en 5 frases zen comentadas.

    El origen de las frases zen

    Existen muchas historias de “koans” que son frases o pequeñas historias que, según la filosofía zen, el maestro elige para su alumno de modo que este tenga un momento de iluminación “satori”.  En otro artículo me gustaría escribir sobre las más interesantes que he leído pero, en ese caso, existe un problema. Que no se puede comentar, puesto que están hechas para que tu mente cese en la creación constante e impulsiva de pensamientos.  Además deben ser escogidas para cada persona y yo no puedo conocer las particularidades de los lectores. Por ello, he escogido 5 frases zen sobre disciplina que sí se pueden comentar a no ser de ese tipo de características.

    Frases Zen sobre disciplina

    • Ten una razón poderosa. Cuando las cosas se ponen difíciles, “porque suena bien” o “se ve bien” no será suficiente.

    Cuando un árbol tiene buenas raíces aguanta un vendaval, la razón que te impulsa hacia tu objetivo es proporcional a la fuerza de las raíces de un árbol. Tus motivos tienen que ser fuertes, estar fundamentados y sobre todo, tendrás que haberlos asimilado totalmente. Así y solo así conseguirás tus objetivos. Simplemente porque algo te apetezca en un momento dado o porque te parezca “cool” no es suficiente, al contrario, los pasos que andes los tendrás que desandar.

    • Empieza pequeño, con una promesa simple pero irrompible a ti mismo, de hacer una cosa pequeña todos los días.

    Decía un alto grado de las fuerzas armadas que hacer la cama todas las mañanas era el mejor ejercicio de disciplina que se pueda realizar. Es ese primer paso para saber que has empezado con buen pie. Elige tú el tuyo, una pequeña sesión de meditación, unos estiramientos, el saludo al sol de yoga, unas oraciones… cada cual según su forma de ser. Este impulso te pondrá en movimiento y coger velocidad será ahora menos difícil.

    • Vigila tus deseos, y aprende a no sucumbir a esos deseos infantiles.

    Todos hemos oído la frase: escucha a tu corazón. Es positiva en cierta forma pero hay que saber discernir cuales son positivos y cuales son pueriles. Comerte un helado todos los días, por ejemplo, es un mal hábito. No debes dejarte arrastrar por los deseos que encarnen nuestros instintos más primitivos cuando no son necesarios. Evidentemente no somos ascetas, pero en el término medio está la virtud.

    • Escucha tus auto-racionalizaciones, y no creas en sus mentiras.

    En este punto me gustaría recomendarte el artículo sobre la teoría de la disonancia cognitiva y como nuestro cerebro consciente o inconscientemente nos engaña. Un ejemplo claro sería “fumo porque me quita la ansiedad, si no, no pararía de comer y la obesidad sería aún peor, además no podría vivir con ansiedad”. O las personas que toman alcohol y después conducen y dicen “tranquilo, si yo controlo”. En este caso siempre se escoge el camino fácil (no hacer el esfuerzo de dejar de fumar o no pagar un taxi y volver al día siguiente a por el coche), por ello hay que captar cuando nuestros razonamientos son solo una excusa para hacernos sentir mejor.

    • Disfruta del hábito, o no te mantendrás constante ni una semana de amaneceres.

    Nuestra meta es nuestro camino. Si disfrutas del momento presente nadie podrá pararte. Es como leer un libro que te gusta, no quieres que se acabe. Ves que quedan pocas páginas y ya te da pena… mientras que otros libros estás deseando terminarlos e incluso te saltas páginas que crees que no son importantes. La diferencia es que en el primer caso estás disfrutando del hábito de leer, en el segundo ni siquiera estás leyendo. Podemos trasladar este ejemplo a otro como el deporte. Hay quien literalmente sufre haciendo ejercicio y hay quien disfruta haciéndolo. ¿Cuál de los dos se mantendrá constante en su rutina? Está claro. El segundo ha elegido un camino que es, como mínimo, igual de importante que la meta. Se siente bien y disfruta haciendo deporte. Además el deporte le hará sentirse más sano por lo que se forma un circuito de retro-alimentación muy positivo.

    Frases provienen de ZenHabits, las explicaciones son propias de meditacionypsicologia.com
    
    Traducción: http://traducciones.inglesk.com
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