Espino Blanco

El Espino Blanco es una maravilla de nuestro acervo etnobotánico, también llamado espino albar, majuelo o hawthorn, para los súbditos del rey Arturo, está constituido por las flores y frutos de diversas especies del género Crataegus spp.; concretamente destacan Crataegus monogyna, Crataegus oxycantha, Crataegus laevigata, etc. Se encuentra regulado actualmente como medicamento en la Unión Europea, mediante la calificación medicamento tradicional a base de plantas.

Tanto las flores de Crataegus monogyna como las de Crataegus oxyacantha, especie con la que a veces se confunde, contienen quercitrina, la descomposición de la cual da quercetina. Acabadas de coger tienen trimetilamina.

En las hojas y los frutos hay lactones y diversas flavones: estas sustancias son las responsables, en parte, de su acción cardíaca.

En un paper reciente (ver link al final) obtenemos los siguientes resultados y conclusiones:

Como resultados, destacar sus propiedades terapéuticas en: determinados tipos de insuficiencias cardiacas congestivas; reducción de la incidencia de procesos isquémicos cardiacos, así como mejoras en la recuperación tras su ocurrencia; reducción en la incidencia de diversos tipos de arritmias de origen nervioso, y otras.

Como conclusiones, se deben destacar los beneficios que tendría un mejor aprovechamiento de una especialidad fitoterapéutica tan útil como es el espino blanco en: prevención de patologías cardiacas y la consiguiente promoción de la salud; tratamiento de patologías cardiacas leves y de situaciones de riesgo de presentarlas; tratamiento de patologías cardiacas moderadas y graves, como coadyuvante de especialidades farmacéuticas de síntesis.

Consta aprobado por la Comisión E del Ministerio de Sanidad alemán el uso de esta planta en los siguientes casos:

  • Insuficiencia cardíaca
  • Insuficiencia coronaria
  • Bradicardia.
  • Cardiotónico y ligeramente diurética; se considera que su acción regula la tensión arterial y, por tanto, se podría emplear en el tratamiento de la hipertensión arterial y en las arritmias cardíacas.
  • Sedante; puede resultar útil para tratar el insomnio.
  • Relajante muscular y antiespasmódica; también se podría utilizar en casos de ansiedad y nerviosismo que provocan síntomas como espasmos y tensión muscular.
  • Actividad antiinflamatoria y gastroprotectora, testadas en modelos animales consistentes en: inflamación inducida mediante la administración parenteral de carragenanos en extremidades de ratas, y mediante la inducción de úlcera en ratas debida a la ingestión de alcohol, respectivamente. El tratamiento con espino blanco en estas investigaciones ha concluido acciones antiinflamatorias y gastroprotectora.
  • Actividad inmunomoduladora (2). Valorada y ya puesta de manifiesto anteriormente en este artículo, cuando se ha hablado del efecto del espino blanco en la reducción de las concentraciones fisiológicas de elastasa neutrofílica tras la reperfusión cardiaca de pacientes infartados.
  • Actividad antimicrobiana, que no incluye actividad antifúngica. Hay ensayos clínicos (3)  en los que se han testado las especies Staphylococcus aureus, Staphylococcus epidermidis, Escherichia coli, Pseudomonas aeruginosa, Micrococcus luteus y Salmonella typhimurium. De estas especies, solo las grampositivas han resultado ser sensibles a los principios activos del espino blanco, habiéndose obtenido para todas ellas la misma concentración mínima inhibitoria que, además, coincide con la concentración mínima bactericida. Esto significa que los principios activos de Crataegus spp. son bactericidas y no solamente bacteriostáticos.
  • Acción antilipidemiante y anticolesterolemiante, que reduce los niveles plasmáticos de LDL por medio de una mayor expresión de receptores LDL en el hígado, que captan estas partículas y las retiran de la circulación. Esta acción también responde a una inducción de la biotransformación del colesterol en ácidos biliares. Adicionalmente, también se atribuye a los principios activos del espino blanco una inhibición de la biosíntesis fisiológica de colesterol.
  • Efecto antioxidante (4), que es sinérgico con el efecto anticolesterolemiante en el sentido de que en la formación de placas de ateroma arterial participan tanto un exceso de concentración plasmática de colesterol LDL, como un proceso de oxidación de estas grasas una vez depositadas en la pared vascular, por diversos mecanismos.

Investigación adicional sobre el Espino Blanco

Un meta-análisis realizado en Colaboración con Cochrane en el año 2008 sobre estudios anteriores concluyó que existen pruebas de “un beneficio significativo en el control de los síntomas y los resultados fisiológicos” para un extracto de espino utilizado como coadyuvante en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca crónica.[5] Una revisión de 2010 [6] concluyó que “las preparaciones de Crataegus [espino] tienen un potencial significativo como remedio útil en el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares”.

 

La medicina tradicional y el Espino Blanco

Varias especies de espino se han utilizado en la medicina tradicional. Los productos utilizados suelen derivar de C. monogyna, C. laevigata, o de especies afines de Crataegus, “conocidas colectivamente como espino”, sin que sea necesario distinguir entre estas especies. Los frutos secos de Crataegus pinnatifida (llamados shān zhā en chino) se utilizan en la medicina tradicional china, principalmente como ayuda digestiva. Una especie estrechamente relacionada, Crataegus cuneata (espino japonés, llamado sanzashi en japonés) se utiliza de manera similar. Otras especies (especialmente Crataegus laevigata) se utilizan en la medicina herbaria donde se cree que la planta fortalece la función cardiovascular [7].

El pueblo Kutenai del noroeste de América del Norte utilizaba el fruto del espino negro (idioma Kutenai: kaǂa; pronunciación aproximada: kasha) para la alimentación, y el fruto del espino rojo (idioma Kutenai: ǂupǂi; pronunciación aproximada: shupshi) en la medicina tradicional.

Los efectos secundarios del Espino Blanco

La sobredosis puede causar arritmia cardíaca y baja presión sanguínea, mientras que los efectos secundarios más leves incluyen náuseas y mareos.[8] Los pacientes que toman digoxina deben evitar tomar espino.[9][10]

 

Paper: 

https://www.elsevier.es/es-revista-revista-medicina-e-investigacion-353-articulo-el-espino-blanco-el-corazon-S2214310616000054

Fuentes y notas:
 
(1) https://www.elsevier.es/es-revista-revista-medicina-e-investigacion-353-articulo-el-espino-blanco-el-corazon-S2214310616000054#bib0200
(2) https://www.elsevier.es/es-revista-revista-medicina-e-investigacion-353-articulo-el-espino-blanco-el-corazon-S2214310616000054#bib0210
(3) https://www.elsevier.es/es-revista-revista-medicina-e-investigacion-353-articulo-el-espino-blanco-el-corazon-S2214310616000054#bib0190
(4) https://www.elsevier.es/es-revista-revista-medicina-e-investigacion-353-articulo-el-espino-blanco-el-corazon-S2214310616000054#bib0190
(5) Pittler MH, Guo R, Ernst E (23 January 2008). Guo R (ed.). "Hawthorn extract for treating chronic heart failure". Cochrane Database of Systematic Reviews (1): CD005312. doi:10.1002/14651858.CD005312.pub2PMID 18254076.
(6) Tassell M, Kingston R, Gilroy D, Lehane M, Furey A (2010). "Hawthorn (Crataegusspp.) in the treatment of cardiovascular disease"Pharmacognosy Reviews4 (7): 32–41. doi:10.4103/0973-7847.65324PMC 3249900PMID 22228939.
(7) Dharmananda S. (2004). "Hawthorn (Crataegus). Food and Medicine in China". January. Institute of Traditional Medicine Online.
(8) "Hawthorn". Memorial Sloan Kettering Cancer Center. 2019. Retrieved 12 April 2019.
(9) Dasgupta A, Kidd L, Poindexter BJ, Bick RJ (August 2010). "Interference of hawthorn on serum digoxin measurements by immunoassays and pharmacodynamic interaction with digoxin". Arch Pathol Lab Med134 (8): 1188–92. doi:10.1043/2009-0404-OA.1PMID 20670141.
(10) Tankenow Roberta; Tamer Helen R.; Streetman Daniel S.; Smith Scott G.; Welton Janice L.; Annesley Thomas; Aaronson Keith D.; Bleske Barry E. (2003). "Interaction Study between Digoxin and a Preparation of Hawthorn (Crataegus oxyacantha)" (PDF)J Clin Pharmacol43: 637–642. doi:10.1177/0091270003253417. 

 

Deja un comentario

¡No te lo pierdas!
Suscríbete a nuestro Blog
Sé el primero en tener todas las noticias y actualizaciones de Meditación y Psicología.
Suscríbeme
Si no te interesa, puedes darte de baja en cualquier momento
close-link

Comparte!

¡Comparte este contenido con tus amigos!