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Meditación y Psicología

¿Qué es el Diazepam? Valium

diciembre 23, 2019
diazepam

El diazepam es un fármaco que pertenece a la familia de los ansiolíticos e hipnóticos. Al día de hoy este tipo de psicotrópico derivado de las benzodiacepinas, sigue siendo uno de los más recetados, administrados y efectivos para el tratamiento de la ansiedad, el insomnio, los ataques de pánico y como sedantes previos a determinados tipos de intervenciones.

Todos hemos oído hablar del diazepam. Es más puede que nos lo hayan prescrito alguna vez o es posible que alguien cercano a nosotros sea uno de esos pacientes habituados a tenerlo en su mesilla de noche. La propia OMS (Organización Mundial de la Salud) lo tiene incluido en su lista de medicamentos esenciales por una razón muy concreta: es una de las benzodiacepinas estándar más eficaces y utilizadas en la actualidad.

Sin embargo, hay un hecho que no podemos dejar de lado. Su uso es tan frecuente que en ocasiones llegamos a «normalizar» su administración. Sin embargo, no estamos ante un medicamento inocuo. El diazepam, así como sus familiares de benzodiacepinas, trae consigo un riesgo elevado de dependencia. Su administración debe ser puntual, controlada y delimitada en el tiempo.

¿Quien creó el diazepam?

El diazepam fue la segunda benzodiacepina que inventó Leo Sternbachalrededor alrededor de los años 60. Es cinco veces más potente que su predecesor, el clordiazepóxido. Hasta aquel momento los médicos prescribían a sus pacientes los clásicos barbitúricos, unos fármacos con una elevada dependencia y con efectos secundarios bastante serios.

El diazepam se consideró por unos años como la «medicina milagrosa». Es más, hasta no hace mucho era el fármaco más vendido. No obstante, poco a poco los médicos fueron conscientes de que estas pastillas no eran tan inocuas como se creía en un inicio.

¿Como actúa el diazepam en nuestro organismo?

Debemos tomar en cuenta que, el diazepam es un fármaco psicotrópico. Es decir, es un depresor del sistema nervioso central. Por tanto, lo queramos o no, lo que hace el famoso Valium como el resto de benzodiacepinas es «disminuir» la actividad del cerebro.

Por consiguiente, una de sus principales ventajas es que no interacciona con el sistema nervioso autónomo periférico. Es decir, no producirá ningún efecto secundario extrapiramidal (problemas motrices como discinesias o distonías).

El diazepam podemos ingerirlo por vía oral, intravenosa, intramuscular o rectal. Se recomienda siempre su administración por vía oral porque se absorbe rápido y bien. Llega al torrente sanguíneo en poco tiempo y su mecanismo de acción se inicia pasados los 15 o 45 minutos. Una vez en la sangre se redistribuye por todos los tejidos. En poco tiempo llega a nuestro cerebro y a todo el sistema nervioso central al atravesar la barrera hemato-encefálica.
Ya a esta altura, y como ya sabemos, este facilita la acción inhibitoria del neurotransmisor ácido gamma aminobutírico (GABA). De ese modo nos beneficiamos de su efecto relajante e hipnótico.

Asimismo, cabe recordar que el metabolismo del diazepam se realiza en el hígado. Este fármaco tiene una vida bastante larga (entre 30 y 60 horas), por tanto necesitamos que este órgano esté sano para poder metabolizarlo de forma efectiva.

Dosis de Diazepam

Las dosis las ajustará el médico especialista en base a nuestras necesidades. Sin embargo, siempre suelen estar entre los 5 y 10 miligramos al día. La dosis máxima jamás deberá exceder de los 40 mg diarios.

Efectos secundarios del diazepam

Debemos destacar que estos efectos se pueden encontrar divididos en tres, etapas según la dependencia que presente el consumidor:

Efectos secundarios comunes

  • Somnolencia.
  • Función motora deteriorada.
  • Problemas de coordinación.
  • Problemas de equilibrio.
  • Mareo.
  • Boca seca.
  • Pequeños fallos de memoria.

Efecto del diazepam por un principio de dependencia leve

  • Temblores y problemas más evidentes de coordinación.
  • Nerviosismo, irritabilidad.
  • Insomnio.
  • Cefaleas.
  • Calambres musculares.
  • Problemas para conducir con seguridad.
  • Dificultades para hablar de forma fluida.
  • Problemas de concentración.
  • Amnesia anterógrada.

Síntomas graves de dependencia al diazepam

  • Taquicardias.
  • Estados paradójicos de conciencia.
  • Respiración irregular, rápida o lenta.
  • Falta de coordinación.
  • Pérdidas de consciencia.
  • Debilidad muscular.
  • Somnolencia extrema.
  • Dolor muscular.
  • Uñas azuladas debido a una falta de oxígeno en sangre.

En conclusión podemos pensar, que una buena parte de la población que recibe tratamiento para la ansiedad suele tomar diazepam durante periodos bastante largos, lo que supone generar a menudo dependencia y tolerancia al fármaco. Esto significa que poco a poco necesitaremos dosis más altas para conseguir el mismo efecto y nuestra salud será la que salga perdiendo.

Los psicofármacos, aunque válidos en muchos casos, no son siempre serán una respuesta o la respuesta completa a nuestros agujeros negros. La química adormece, relaja y atenúa preocupaciones, pero difícilmente soluciona los problemas. Es como ponerse muletas cuando te han herido de gravedad en una pierna: las muletas te permiten caminar, pero una vez que las dejes, si no hay otro tipo de intervención, vas a seguir imposibilitado.

En este sentido, utilicemos las muletas, pero no renunciemos a la operación (tratamiento psicológico). Hagámosle un espacio al enfoque psicológico y démosle la oportunidad a nuestro cuerpo y a nuestra salud de no adquirir una dependencia para vivir. Recordemos también que este medicamento no debe ser administrado sin previa prescripción médica o en los siguientes casos:

  • En caso de hipersensibilidad a las benzodiacepinas.
  • En pacientes con miastenia gravis, síndrome de apnea del sueño, insuficiencia respiratoria severa, insuficiencia hepática severa.
  • En caso de drogadicción y alcoholismo (exceptuando el tratamiento de las reacciones fuertes de abstinencia).
  • En pacientes con glaucoma de ángulo cerrado (rectal, parenteral), hipercapnia crónica severa.

Si consumes diazepam junto con otros medicamentos fuertes para controlar las convulsiones y tiene un ascenso en su frecuencia o gravedad, deberá llamar a su médico lo más pronto posible. De ser necesario su medico tendrá que ajustar la dosis de diazepam o de los otros fármacos. Si usas diazepam para controlar las convulsiones, lleva una identificación, que indique que tienes epilepsia y que estás tomando diazepam y otros medicamentos.

No dejes que nadie más use su medicamento. El diazepam es una sustancia controlada. Las recetas médicas llevan un seguimiento, si necesitas más vuelve a tu médico para que te proporcione otra receta.