Tener un buen Feedback

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Independientemente de lo que hagas para ganarte la vida, en algún momento tendrás que comunicar tu opinión sobre el trabajo de otra persona. A primera vista, hacer comentarios puede parecer fácil. Sin embargo, cuando te ponen en un aprieto (ya sea para compartir tu opinión sobre el diseño de un nuevo sitio web o para supervisar el artículo de un colega) los momentos en los que se nos pide que demos feedback pueden ser difíciles. Pero primero:

Índice

    ¿Qué es un Feedback?

    Si bien la traducción en castellano es "retroalimentación", el uso que hacemos suele ir relacionado con comentarios constructivos hacia algo. Por ello cuando damos Feedback a algún artículo, queremos mejorar dicho artículo con comentarios constructivos, nunca destructivos. Aún así, verás que los hay de todo tipo y que según los estudios no todo es lo que parece.

    Ser capaz de dar un buen feedback es una habilidad fundamental en el trabajo. Entonces, ¿cómo es que muchos de nosotros somos pésimos en eso? ¿Y cómo podemos mejorar?

    Feedback negativo frente a positivo

    La mayoría de nosotros trata de dar siempre un sesgo positivo a nuestros comentarios. Después de todo, los comentarios positivos son más útiles que los negativos, ¿verdad? Incluso si no podemos dar un giro a nuestras críticas o endulzarlas, solemos intercalar cualquier comentario negativo entre un cumplido y otra nota alta.

    Resulta que dar una buena retroalimentación, que sea procesable, no es un proceso en blanco y negro. De hecho, muchos estudios han descubierto que los comentarios positivos no son la mejor manera de obtener resultados y que los negativos no son tan malos.

    Un trabajo de investigación descubrió que las personas consideradas expertas en su campo están dispuestas a escuchar cómo pueden mejorar, incluso si ese feedback puede percibirse como negativo, mientras que las personas que todavía están dominando su oficio buscan más elogios.

    Según los autores de este estudio:

    "Cuando se anticipa un problema en el cumplimiento de un plazo en el trabajo, el novato probablemente buscará una retroalimentación positiva que afirme su percepción de que puede cumplir el plazo, mientras que el experto probablemente buscará una retroalimentación negativa que le ayude a mantenerse en el camino y a superar más distracciones."

    Otro estudio sobre el comportamiento descubrió que un exceso de elogios tampoco mejora el rendimiento. Cuando se elogiaba constantemente a un grupo de estudiantes, el estudio descubrió que no entendían lo que se les pedía para seguir progresando y creciendo.

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    El truco está en encontrar el equilibrio adecuado entre el feedback positivo y el negativo. Los comentarios negativos deben ser claros y oportunos, pero no tan duros como para ser percibidos como críticas. Y cuando se trata de un feedback positivo, hay que asegurarse de que no eclipse ningún punto negativo clave que deba abordarse.

    Seis aspectos de un buen feedback

    Entonces, ¿Cómo podemos mejorar nuestra retroalimentación y lograr un equilibrio entre la retroalimentación constructiva y positiva y la crítica real sin ser duros? He aquí seis consejos que nos ayudarán.

    1. Sé específico

    Todos respondemos mejor cuando recibimos un feedback específico. Decir algo como "Tienes que ser más activo en el equipo" puede parecer claro, pero en realidad es ambiguo y difícil de cuantificar tanto para ti como para tu colega.

    En cambio, algo como "Me gustaría que me dieras una actualización semanal de tus opiniones sobre nuestro crecimiento en nuestra reunión de equipo" es mucho más claro y ayuda a la persona que recibe el feedback a entender exactamente lo que le estás pidiendo.

    El feedback inespecífico provoca retrasos y malentendidos. Con un feedback conciso y específico, las cosas se mueven definitivamente de forma mucho más fluida.

    2. Sé inmediato

    La mejor retroalimentación es inmediata y llega cuando todos los detalles están frescos en tu mente. Si esperas demasiado para hacer saber a alguien que crees que su rendimiento podría mejorar, puede tener menos impacto y dificultar que la persona entienda exactamente lo que debe cambiar.

    En un mundo tan ajetreado, en el que tenemos cientos de mensajes, notificaciones y tareas que compiten por nuestra atención en cualquier momento, es fácil dejar que los comentarios se escapen.

    Para resolver este problema, es mejor programar un tiempo en tu calendario para dar tu opinión siempre que sea necesario. Si no puedes dejarlo todo para dar tu opinión de inmediato, busca el siguiente hueco de 15 a 30 minutos que tengas y estableces un recordatorio para hacerlo.

    Programar revisiones semanales con tu equipo también puede ayudar a que la retroalimentación forme parte de tu rutina habitual, al tiempo que garantiza que nadie se quede esperando.

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    3. Vincular el feedback a los objetivos

    Como dice con frecuencia el cineasta Casey Neistat en sus vlogs, "sin un gol no se puede marcar". Esto es especialmente cierto cuando se trata del feedback.

    Si no se vincula el feedback a un objetivo directo, los cables se cruzan y el objetivo final se pierde. Decir "deberías centrarte menos en perfeccionar el código" no ayuda a tu desarrollador a entender por qué le estás dando ese feedback.

    Un ejemplo mejor, más claro sobre tus intenciones y objetivos, sería: "Tenemos que enviar esta actualización la semana que viene, deberías asegurarte de que el código es funcional primero y podemos arreglarlo después del lanzamiento".

    Esto le da al receptor un objetivo claro para trabajar y la razón por la que le has dado esta retroalimentación.

    4. Asegúrate de que los comentarios sean prácticos

    Tan importante como vincular el feedback a los objetivos, es asegurarse de que es factible.

    Cuando la editora de Crew, Jory MacKay, recibió un artículo recientemente, se percató de que había un par de problemas con el lenguaje utilizado en el artículo. No era lo suficientemente directo. Para los que escribimos artículos, esto consejos son perfectos. El comentario de Jory fue estupendo y ayudó a poner en práctica sus puntos. Su correo electrónico decía:

    "Un problema de estilo que encontré a lo largo del post fue la falta de voz activa y de lenguaje directo.

    No tengas miedo de hacer afirmaciones audaces o de decir las cosas directamente. En lugar de decir "X tiende a causar Y", di "X causa Y". Hace que el post parezca más autorizado y le añade un poco más de sustancia".

    Decir simplemente "falta voz activa y lenguaje directo en todo el post" podría dejarte un poco confuso en cuanto a cómo actuar con ese comentario para mejorar el post.

    El hecho de que dijera cómo puedes actuar sobre el comentario te permite releer el artículo con una nueva perspectiva y hacer algunas modificaciones que (con suerte) mejorarán la forma en que se lee.

    5. Utiliza el lenguaje adecuado

    El lenguaje es el elemento vital para influir en el comportamiento. Las palabras correctas pueden empujar a alguien a elevar su nivel de trabajo y aumentar la concentración. Por otro lado, la elección de palabras equivocadas puede tener el efecto contrario y frenar el progreso.

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    El Plussing

    En el estudio de animación Pixar han encontrado una forma de resolver este problema mediante una técnica que han denominado "plussing".

    El "plussing" es una forma de proporcionar comentarios y críticas sin crear miedo o sentimientos negativos. Imagina a un director de arte que da su opinión a un animador sobre algunos bocetos de la próxima película de Pixar y que, en lugar de decir algo como "pero la expresión de los personajes está mal", lo enmarca utilizando palabras más alentadoras y creativas como "y" o "qué pasaría si".

    Así, al utilizar el plussing, "pero la expresión de los personajes es toda errónea", se convertiría en "qué pasaría si pudiéramos hacer su expresión más (entusiasta, descarada, etc)".

    6. No lo evites

    Es demasiado fácil evitar dar feedback, especialmente cuando se sabe que va a provocar una respuesta negativa. Lo irónico de esto es que sin dar feedback (negativo o positivo), no avanzarás en nada.

    Como dijo la autora de best-sellers Nora Roberts:

    "Si no vas a por lo que quieres, nunca lo tendrás. Si no preguntas, la respuesta siempre es no. Si no das un paso adelante, siempre estarás en el mismo sitio".

    Todos tenemos un poco de miedo al rechazo y a escuchar cosas negativas sobre nosotros mismos, y la mayoría de las veces la retroalimentación se pospone como una forma de evitar el conflicto.

    La ironía de esto es que cuando el feedback se da de forma abierta y honesta, puede ser extremadamente valioso para su organización. Basta con echar la vista atrás en su propia carrera y pensar en las veces que ha dado o recibido un feedback constructivo y sincero y cómo le ha ayudado a desarrollarse.

    Sin una retroalimentación buena y de calidad, los miembros del equipo y las organizaciones no están sincronizados y no rinden al máximo. La retroalimentación honesta, procesable y oportuna es el único camino a seguir si quiere obtener resultados sobresalientes.

    Estos seis consejos te ayudarán a dar un mejor feedback. Pruébalos, quizá se sorprenda del impacto que puede tener un buen feedback en tu equipo.

     

     

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