Meditación Cristiana

La meditación cristiana es una tradición que se remonta a los primeros cristianos que vivieron en el desierto. Muchos vivieron en comunidades aisladas de las ciudades y, cuando aún no se había establecido la iglesia católica como tal, vivían como ascetas.

La meditación cristiana, además, está basada en la Biblia. De hecho, la Biblia exhorta a meditar. En Josué 1:8, Dios dice que meditemos en Su palabra de día y de noche para que la obedezcamos. El salmista dice «en la ley de Jehová está su delicia, y en Su ley medita de día y de noche» (Salmo 1:2). En realidad, la Biblia menciona 20 veces la palabra meditar o la meditación.

En el Antiguo Testamento existen dos palabras principales en hebreo para meditación: Haga, que significa pronunciar, gemir, meditar, o ponderar; y Sihach, que significa cavilar, ensayar en la mente de uno, o contemplar. Estas palabras también pueden ser traducidas como morar, considerar diligentemente, y prestar atención.

Historia de la meditación cristiana

Una forma de meditación cristiana que ha sido utilizada por los creyentes, por lo menos desde el siglo IV a.C., es la lectio divina. Ha sido tradicionalmente utilizada en órdenes religiosas monásticas y hoy está disfrutando de un resurgimiento. Lectio divina significa «lectura sagrada» y tiene cuatro etapas:

  1. lectio (lectura)
  2. meditatio (meditación discursiva)
  3. oratio (efectiva oración)
  4. contemplatio (contemplación)

En el estado de lectio (lectura), uno encuentra un pasaje y lo lee deliberadamente. El siguiente estado, meditatio (meditación discursiva), es donde uno pondera el texto. En el estado oratio (efectiva oración), uno habla con Dios acerca de la lectura, pidiéndole que revele la verdad. En el estado final, estado de contemplatio (contemplación), uno simplemente descansa en la presencia de Dios.

Meditación Cristiana: ¿Qué Dicen Los Líderes Cristianos?

Una cosa importante que la Biblia nos dice que hagamos, es pensar en la Palabra de Dios. Nuestros pensamientos determinan nuestro comportamiento, de manera que lo que pensamos es muy importante. Es por esto que Dios quiere que pensemos en Su Palabra, o que meditemos en ella.

«Dios considera la meditación como un «ejercicio vital de las mentes de Sus hijos.» Jim Downing

«La meditación es pensamiento enfocado. Conlleva un serio esfuerzo. Usted selecciona un versículo y reflexiona en él una y otra vez…si usted sabe cómo preocuparse, ya sabe cómo meditar» (190). Warren continúa diciendo: «Ningún otro hábito contribuye más a transformar su vida y asemejarle a Jesús que la reflexión diaria en las Escrituras…Si usted mira las veces en que Dios habla en la Biblia acerca de la meditación, se sorprenderá de los beneficios que ha prometido a aquellos que se tomen el tiempo para meditar en Su Palabra todo el día» Rick Warren

«Un corazón en silencio es nuestra mejor preparación para todo este trabajo de Dios. La meditación cambia nuestro foco de sobre nosotros mismos y del mundo para que reflexionemos en la Palabra de Dios, Su naturaleza, Sus habilidades, y Sus obras … Para que en oración ponderemos, cavilemos, y ‘rumiemos’ las palabras de la Escritura. La meta es simplemente permitir que el Espíritu Santo active la Palabra dadora de vida de Dios» Dr. Bruce Demarest

Meditación Cristiana: ¿Cómo la hacemos?

Existen tres momentos en el día cuando podemos entregar activamente nuestras mentes a la Palabra de Dios en meditación cristiana. Justo antes de dormirnos, podemos hacer que la Palabra de Dios sea la última cosa que ocupe nuestra mente. Al despertarnos, podemos hacer que la Palabra de Dios sea la primera cosa que llene nuestra mente para comenzar el día. Finalmente, todos los días necesitamos un momento específico para estar en la Palabra de Dios, para que pueda hablarnos durante todo nuestro día.

¿En qué debemos enfocarnos durante nuestra meditación cristiana?

«Todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.» (Filipenses 4:8, RV).

Meditación cristiana y Zen

También hay otra vertiente meditativa que es menos religiosa, sin embargo sigue siendo cristiana. Sus máximos exponentes son el jesuíta Franz Jalics y  el padre John Main. Este último dice al respecto:

«No se puede meditar a tiempo parcial, como si el Espíritu no estuviera siempre vivo en nuestro corazón. Pero hay momentos, durante nuestras dos meditaciones diarias, en los que damos un giro completo de conciencia hacia esta realidad siempre presente. Llega un nivel de despertar cuando nuestra conciencia de esta realidad es constante, a través de nuestras actividades y preocupaciones más diversas». (John Main)

John Main (1926-1982) consiguió recuperar y re-presentar un camino de meditación para la gente común y corriente de la tradición contemplativa cristiana. En la enseñanza de los monjes del desierto sobre la oración pura encontró la práctica del mantra. Consciente de que este modo de oración podía favorecer la búsqueda de una vida espiritual más profunda por parte de muchas personas modernas, recomendó que se integraran dos períodos regulares diarios de meditación con las prácticas habituales de la vida cristiana.

El mantra utilizado es Maranatha «Señor ven » y es la pieza clave sobre la que se sustenta la meditación que él enseñaba. En palabras de Main:

El objetivo primordial de la meditación cristiana es permitir que la presencia misteriosa y silenciosa de Dios en nosotros se convierta cada vez más no sólo en una realidad, sino en la realidad que da sentido, forma y propósito a todo lo que hacemos, a todo lo que somos…

Meditación cristiana MARANATHA

Siéntate. Siéntese quieto y derecho. Cierra los ojos ligeramente. Siéntate relajado pero alerta. Silenciosamente, interiormente comienzan a decir una sola palabra. Recomendamos la frase de oración maranatha. Recítalo como cuatro sílabas de igual longitud. Escúchalo mientras lo dices, suave pero continuamente. No pienses ni imagines nada, ni espiritual ni de otro tipo. Si vienen pensamientos o imágenes, estas son distracciones en el momento de la meditación, así que sigue volviendo a decir simplemente la palabra. Medita cada mañana y cada noche entre veinte y treinta minutos. – John Main

Los retiros espirituales de meditación cristiana

Franz Jalics sigue organizando retiros espirituales a pesar de contar con más de 90 años. Su libro «Ejercicios de Contemplación» sigue siendo una guía para todos los meditadores cristianos (y muchos no cristianos). Él propone la organización de retiros espirituales donde enseña la vuelta al contacto con la naturaleza. El silencio. La respiración y muchos otros puntos que tiene en común con la meditación budista.

Amigos del desierto

Siguiendo la línea marcada por los dos maestros anteriormente citados, aparece en España la asociación «Amigos del desierto» creada por Pablo D’ors. Esta organización realiza retiros espirituales por toda España (y en un futuro Latinoamérica). Todas las personas son bienvenidas, independiente de su religión. Los amigos del desierto han recobrado la antigua práctica de los primeros cristianos.

Según su lema: Ser Amigos significa para nosotros que nuestra apertura es universal. No nos hemos reunido por afinidad psicológica o por empatía sentimental, sino porque hemos sentido una llamada a compartir nuestro anhelo más profundo. Ese anhelo, más o menos reconocido, lo tenemos todos sin excepción. Son bienvenidos entre nosotros todos aquellos que lo reconozcan y que quieran compartirlo. Cristo no ha venido al mundo sólo para los cristianos, sino para la humanidad entera.