Convierte tu puesto de trabajo en una oficina zen

Pasamos demasiado tiempo de nuestras vidas en el trabajo como para no dedicar algo de ese valioso tiempo a construir un espacio, en la medida de lo posible, en el que nos sintamos realmente cómodos y en sintonía con nosotros mismos y nuestras necesidades, ¿no te parece? Por este motivo, vamos a dedicar las siguientes líneas a detallar como debe ser una oficina zen.

Esas oficinas de luz artificial, frías y sin personalidad no solo no son agradables, sino que además no nos permiten ser tan productivos y nos restan mucha energía. ¿Quieres ver como podemos resolverlo y lo fácil que puede llegar a ser convertir nuestra oficina en una oficina zen? Pues venga, sigue leyendo que te lo cuento enseguida…

¿Qué es una oficina zen?

El zen está relacionado con la meditación y es una rama del budismo, que orientado a lo que nos interesa ahora, que es el diseño de nuestra oficina, puede ayudarnos a construir un espacio limpio, en el que fluya sanamente la energía a través de una decoración sencilla y natural.

Buena iluminación – Luz natural

Esta es una de las faltas de muchas de las oficinas que he visto a lo largo de mi vida. Sin apenas ventanas y con una luz artificial bastante mejorable. La luz es imprescindible para que tu espacio de trabajo sea agradable y productivo.

Trabajar con poca o nada de luz natural no solo es malo para la vista, sino que es tu salud en general se puede resentir y eso por no hablar de ánimo. ¿Acaso hay alguien que no se deprima en un espacio que siempre depende de un interruptor?

Creo que este es el punto más importante por el que debes comenzar para hacer la transición de tu oficina triste a una oficina zen: ¡Pon ventanas y gana mucha luz natural! 😊

Si no es posible, al menos usa luces que sean agradables para la vista.

Mantenlo todo bien ordenado

El orden es una de las máximas del zen. Mantener todo ordenado por fuera ayuda a mantenerlo también más ordenado por dentro. Es decir, que el desorden y los papeles por aquí y por allá, aunque no lo creas están robándote mucha tranquilidad y concentración.

Haz la prueba, guarda todo lo que no sea necesario que se vea en cajones o armarios. Verás como de inmediato todo el ambiente cambio y se respirará un aura nueva de paz y tranquilidad. Y eso, solo con guardar las cosas en los cajones. Imagina qué pasará cuando te deshagas de todo lo que no es necesario…

La simplicidad es parte de la belleza estética que conseguiremos en nuestra nueva oficina zen. Además, con tanta tecnología innovadora, ¿de verdad es necesario gastar tanto papel?

Por cierto, los cables por el suelo no solo son antiestéticos, también son peligrosos. Intenta ocultarlos o al menos mantenerlos recogidos.

Incorpora la naturaleza en tu estilo

Las texturas relacionadas con la naturaleza como los colores tierra o verdosos, y la madera promueven el bienestar y mejoran el ánimo y la energía.

Busca estos tonos y materiales cuando compres los elementos para equipar tu oficina y asegúrate de que sean de alta calidad, cálidos y ergonómicos para favorecer el máximo confort. Es mucho el tiempo que pasamos sentados, por lo que lo ideal es comprar una silla de oficina que pueda favorecer el bienestar de la espalda, por ejemplo.

Decora con plantas

No es ningún secreto que las plantas decoran cualquier ambiente de maravilla, pero es que además es muy saludable contar con ellas, sobre todo en espacios en los que hay muchos dispositivos electrónicos. Decorando tu oficina con algunas plantas verdes conseguirás eliminar mucha de esa radiación que emiten los ordenadores, smartphone, etc.

Buena ventilación

Así como una buena iluminación es imprescindible para una oficina zen, también necesitamos una buena ventilación. No queremos estar constantemente respirando las emisiones de nuestros dispositivos y además donde hay mucha gente se acumulan olores, y para eso lo mejor es abrir las ventanas y dejar que entre el aire limpio.

Bueno, si estás en el centro de una gran ciudad como Madrid, por ejemplo, mucho aire puro no entrará, pero será mejor que nada. Eso sí, además de abrir las ventanas también necesitarás instalar un sistema de ventilación. Recuerda que el clima no es favorable todo el año.

Con estos sencillos consejos conseguirás darle una nueva vida a tu oficina y seguro que el ambiente cambia de forma radical, ya me contarás.

Y si estás muy estresado o las cosas no van como te gustaría… ¿qué tal un paseo? A veces lo mejor es alejarse un poco y renovar nuestra energía. Un buen paseo y cambiar de aire, aunque sea por unos pocos minutos, te ayudará a relajarte y volver como nuevo 😊