Cosas que no debes permitir de los demás

Ese débil método de educación al que solemos llamar indulgencia, destruye toda la fuerza del alma y del cuerpo. Quintiliano.

 

Esta frase del filósofo español Fabio Quintiliano sintetiza el mensaje de este artículo. En nuestra vida pecamos muchas veces de una excesiva indulgencia. Constantemente nos encontramos que por mucho que nos esforcemos no podemos seguir adelante por culpa de los demás. Permitimos tanto que, a veces, somos participes de nuestra propia manipulación. Como dice una frase zen: incluso la flor más delicada lucha con las demás por obtener sus rayos de sol.

Lo delicado es saber estar ahí también para los demás, pero no derrochar energías. Podemos ayudar, pero no dejar de recorrer nuestro camino.

Hemos recogido 20 puntos en los que hay que prestar atención.  Léelo varias veces y profundiza en aquel que más identificas con tu situación actual.  A lo mejor alguno te parece que es similar a otro anterior. En realidad se complementan y amplían detalles de los anteriores.  Son un resumen de los principales problemas que nos encontramos debido a nuestra excesiva indulgencia.

  • No permitas que la gente te arrastre hacia argumentos innecesarios. Nunca pierdas tu tiempo intentando justificarte a las personas que ya te han demostrado que están empeñados en no entenderte. Y no definas tu inteligencia o tu valía personal por el numero de argumentos en los que has ganado, sino por el numero de veces que has dicho “esta tontería no merece mi tiempo
  • Impide que la gente te bañe con su negatividad. Ser positivo es una opción. Elige sabiamente. Se inteligente para apartar el negativismo de tu alrededor. No merece ni un instante de tu tiempo.
  • Impide que la gente te haga sentir avergonzado por tus heridas del pasado. Estas heridas te recuerdan que tu pasado es real, vale, pero también que has crecido por encima de ellas. Cada herida tiene su historia. No tengas miedo de contarla y de superarla.
  • Deja de escuchar a aquellos que te juzgan constantemente por tus errores. Para evolucionar de manera sabia y fuerte, debes tener el coraje de cometer errores. Permítete ser un principiante. Nadie comienza siendo excelente en nada.
  • No dejes que los demás te impidan ver tu verdad. Hoy, la única persona a la que debes mejorar es a la persona que eras ayer. Pruébate contigo mismo, no con los demás.
  • No permitas que nadie se pase contigo. Abusar no está bien. No existe ningún derecho en la tierra que le permita a nadie pasarse contigo. Tristemente, algunas personas no son felices hasta que te han molestado. Lo que debes hacer es mantener la calma y ser firme. No lo permitas. Nadie tiene el poder de hacerte sentir pequeño, a no ser que tú se lo des.
  • No pases tu tiempo con gente que no merece la pena. ¿Qué es un verdadero amigo? Alguien que te quiere del modo que eres, pero que además te inspira a ser mejor persona. Sé un verdadero amigo y mantén solo a los amigos de verdad cerca de ti.
  • No permitas que la gente te mienta. Si alguien te engaña alguna vez, la culpa es de él. Pero si te engaña dos veces, la culpa será tuya. Si pillas a alguien mintiéndote, ¡díselo!. Hay personas que mienten repetidamente, como si por arte de magia fuera a convertirse en verdad. No formes parte de este sin sentido. No permitas que sus mentiras se conviertan en tu realidad.
  • Impide que la gente se aproveche de ti. A veces la gente no se da cuenta de las cosas que hacemos hasta que dejamos de hacerlas. Esto no está bien. Date cuenta, te mereces algo mejor. Te mereces estar con la gente que te hace sonreir. Amigos que no te tomen como si fueras una propiedad de ellos. Amigos que jamás te dejaran tirado.
  • No seas el segundo plato de nadie. No te conformes con ser un simple pasatiempo de nadie. Si no están de manera sincera contigo, sobre todo cuando más los necesitas, no merecen la pena.
  • No permitas que la gente equivocada entre en tu grupo. No permitas que la gente que no te quiere te aparte de la que sí que te quiere. Es decir, pasa el tiempo con aquellos que te hacen la vida un poco más bonita cada día, simplemente por estar con ellos. Algún día te darás cuenta y podrás apreciarlo.
  • No permitas que la gente que te odia consigan que tú los odies a ellos. Como dijo una vez Gandhi: “Ojo por ojo y el mundo entero será ciego” Independientemente del mal que te hayan hecho, nunca dejes que el odio se instale en tu corazón. Poner tu odio sobre el odio de los demás, solo te dañará. Cuando comiences a odiar a alguien, automáticamente comienzas a cavar dos tumbas: la de tu enemigo y la tuya.
  • No permitas que el rencor anide en tu mente. Recuerda esto: el primero en disculparse es el más valiente. El primero en perdonar es el más fuerte. El primero en pasar página es el más feliz. Siempre.
  • No permitas que la gente use tu pasado para envenenar tu presente. La vida es muy corta para luchar incansablemente contra los problemas del pasado y menos contra los que se aferran a ellos. Hay gente que no pueden soportar que sigas hacia adelante en tu vida por lo que intentarán arrastrarte a tu pasado y atraparte en él. No les ayudes permitiendo su comportamiento. Sigue moviéndote hacia delante. Practica la aceptación y el perdón. Dejar el pasado atrás es el primer paso hacia la felicidad.
  • No dejes que nadie te convenza de que cambiar es una cosa negativa. Debes entender que el cambio es igual a evolución. Las cosas que no podemos cambiar al final acaban por cambiarnos a nosotros. Las cosas suceden por una razón. Asúmelo. No será fácil pero merecerá la pena al final.
  • No permitas que te lleven hacia propósitos sin sentido. No te dejes arrastrar por los demás y disfruta de ti mismo. Si puedes sonreír cuando nadie más está cerca, realmente merece la pena lo que hagas. Es decir, no permitas que nadie se entrometa entre tú y las ideas y actividades que de verdad dan sentido a tu vida.
  • No dejes que gente inestable se entrometa en tus sueños. La vida te pondrá a prueba para ver si de verdad estás dispuesto a recorrer tu camino. Más tarde o más temprano tendrás que encarar la parte negativa de los demás. Cuando eso pase, recuerda, no dejes que nadie destruya tu espíritu. Si estás apasionado con algo, persíguelo, sin que te importe lo que piensen los demás. Así es como se consiguen los sueños.
  • No permitas que los pesimistas te impidan hacer un esfuerzo extra. Los momentos duros, a menudo, te llevan hacia la grandeza. Mantén la fe. Valdrá la pena al final. Los comienzos de las cosas grandes son siempre los más duros.
  • No dejes que la gente te convenza con sus esquemas rápidos y prefijados. Cualquier cosa que merezca la pena, merece su tiempo y un esfuerzo dedicado. El camino será duro, pero el fruto será grande. La disciplina y el esfuerzo es lo que te llevará al éxito. Hay quien usa su tiempo rezando y pidiendo deseos para conseguir cosas. Tú, directamente, preocúpate solo de CAMBIAR las cosas.
  • No dejes que nadie te diga lo que necesitas para ser feliz. El agradecimiento es el comienzo de la felicidad. Asegúrate de apreciar lo que tienes. Se agradecido por las pequeñas cosas de la vida que le dan sentido.

 

Fuente: Marc and Angel

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