Meditaciones de un minuto

meditación de un minuto

Es evidente que en los tiempos que corren es difícil sacar tiempo para la meditación. Por eso hay profesionales que recomiendan la meditación de un minuto. Sin menospreciar las sesiones ordinarias de meditación, estos breaks en nuestra vida diaria pueden ser muy efectivos y nos mantienen en el momento presente durante los periodos más estresantes, ya sean profesionales, de estudio o de cualquier otra índole.

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Viaje interior

viaje interior

Siempre que alguien quiere dar un cambio espiritual radical en su vida, decide hacer un viaje místico en su vida. La India, China o Japón suelen ser los destinos elegidos. Sin embargo, allí no van a encontrar nada que no tengan aquí. El verdadero viaje espiritual es el viaje interior. El tesoro de la búsqueda se encuentra dentro de nosotros, da igual donde vayamos, siempre permanecerá con nosotros.

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Meditación Ho’oponopono

Ho'oponopono

La meditación Ho’oponopono o Hoponopono es una meditación de origen Hawaiano. Su traducción es “Higiene Mental” y se basa en el principio de que todo lo que te pasa te sucede “exclusivamente” en tu mente. Todo lo que ves, todo lo que escuchas, cada persona que conoces, lo experimentas en tu mente. Nosotros vamos a contarte la filosofía de esta meditación de autosugestión, la cual no es para nada ortodoxa. Es algo parecido a la meditación trascendental, rozan lo esotérico, lo pseudocientífico, pero puede ser verdaderamente provechoso para algunas personas. Además, como el saber no ocupa lugar, hemos recopilado la información, hemos hecho una criba y te presentamos la mediación en 4 sencillos pasos, pero antes vamos a entender el punto de partida.

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¿Qué es la meditación trascendental?

meditación trascendental

La técnica de Meditación Trascendental es una forma muy simple, natural y sin esfuerzo de dejar que tu mente se establezca en un estado de descanso extremadamente tranquilo. Los mejores efectos se producen con la práctica regular de dos veces veinte minutos al día. Se practica mediante la repetición de mantras. Esta técnica gozó de gran fama sobre los años 60, pero no fue hasta los 70 cuando la meditación trascendental gozara de fama científica, puesto que el neurofisiólogo Robert Wallace publicara en una revista científica goza de grandes beneficios como un estado profundo de descanso.

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Metta, la compasión benevolente

La compasión benevolente (metta en idioma pali) es una parte fundamental de la meditación con atención plena y aspira a imbuirnos de emociones positivas hacia todos los seres vivientes, incluyéndonos a nosotros mismos y a todas las personas de nuestro entorno. Se repiten una serie de frases que empiezan por uno mismo y posteriormente se extiende a los demás.

Meditación sobre Metta la compasión benevolente:

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El niño interno que nos evita mejorar

niño interno

Me tomó mucho tiempo entender por qué yo, y muchos otros, tenemos dificultades cambiando nuestros hábitos, y haciendo cambios duraderos en nuestras vidas. Todo se reduce a un pequeño niño, y ese niño vive dentro de todos nosotros. El niño interno que nos evita mejorar.

Tuve mucha dificultad dejando de fumar en 2005, porque yo de verdad no quería experimentar la extrema incomodidad de aguantar las poderosas ganas de fumar.

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Pablo d’Ors

Pablo d'Ors
La tradición meditativa en el cristianismo es poco conocida, sin embargo lleva siglos existiendo para sorpresa de muchos de nosotros. Quizás la tradición católica actual carece de dicha profundidad, lo que lleva a que algunos sacerdotes, como Pablo D’Ors, intenten rescatarla o, más bien, potenciarla. Siendo realmente sorprendente lo que no sabemos acerca de la relación del cristianismo con la tradición contemplativa.

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12 días de práctica de atención a la respiración

Hoy os proponemos un extracto de un curso bastante amplio de meditación. Hemos seleccionado la parte que nos parece más interesante, que es la parte de la atención a la respiración. El autor, Antón Barón, es filósofo, investigador social, docente universitario y revisor y director de tesis de grado y postgrado. También es creador de contenidos y traductor de los antiguos textos budistas preservados en el “Canon Pali”. Por lo que es un documento muy valioso el que tenemos a nuestra disposición y esperamos que os sirva de ayuda.

 

Siéntese cómodo en su posición de meditación preferida, en el lugar propicio y la hora adecuada, que le aseguren pasar este periodo sin mayores disturbios. Prepárese para pasar en meditación unos veinte minutos (si es que ésta sea su primera experiencia en este tipo de meditación, en caso contrario, siéntase libre para prolongar este tiempo) dedicando a cada sección un espacio equitativo de unos cinco minutos. Cada cierta cantidad de días, digamos cada tres o cuatro días, si la práctica le resulta confortable, usted puede ir agregándole un minuto o dos a cada sección, de manera que al concluir este primer periodo de 12 días de la práctica de anapanasati su meditación llegue a tener una duración un poco mayor de media hora.

Una vez sentado, tome conciencia de lo que está haciendo, de la postura física que adoptó, del lugar en el cual se encuentra. Trate de relajar sus músculos, con la mirada fija hacia adelante. Luego, cierre sus ojos y permita que todos los pensamientos relacionados con sus planes para el futuro o recuerdos del pasado vayan decreciendo y mueva la atención hacia su respiración.

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Descansar por Thich Nhat Hanh

descansar

Supón que desde la orilla de un río alguien arroja una piedra al aire y cae al fondo del río. La piedra de sumerge lentamente hasta llegar al fondo del río sin ningún esfuerzo. Una vez ha llegado allí permanece en reposo dejando que el agua siga fluyendo. Al meditar sentados podemos descansar como esa piedra, podemos sumergirnos de manera natural hasta el fondo de nuestra postura de meditación sin ningún esfuerzo. Debemos aprender el arte de descansar, dejando que el cuerpo y la mente se relajen. Si tenemos heridas en el cuerpo o en la mente, debemos descansar para que puedan curarse.

El hecho de serenarnos nos permite descansar y descansar es una condición previa para la curación. Cuando los animales del bosque caen heridos, siempre encuentran un lugar para tenderse y descansar totalmente durante muchos días. No piensan en comer ni en ninguna otra cosa. Se limitan a descansar y logran de ese modo la curación que tanto necesitan. Cuando los humanos caemos enfermos, lo único que sabemos hacer es preocuparnos. Vamos al encuentro de doctores y medicinas, pero no nos detenemos. Ni siquiera descansamos cuando vamos a la playa o a la montaña cuando estamos de vacaciones y regresamos incluso más cansados que antes. Debemos aprender a descansar. Tenderse no es la única posición para descansar.

Mientras meditamos sentados o caminando, también podemos descansar perfectamente. La meditación no tiene por qué ser una ardua labor. Deja simplemente que tu mente y tu cuerpo descansen como lo haría un animal en el bosque. No luches, no hay necesidad de alcanzar nada. Ahora estoy escribiendo, pero no estoy luchando, sino descansando a la vez. Por favor, léelo de manera placentera y relajada. Buda dijo “Mi enseñanza es la práctica de la no práctica” Practica de un modo que no te canse, de una forma que dé a tu cuerpo, a tus emociones y a tu conciencia una oportunidad para descansar. Nuestro cuerpo y nuestra mente tienen la capacidad de curarse a sí mismos si le permitimos descansar.

Detenerse, serenarse y descansar son las condiciones previas para la curación. Si no podemos detenernos, el curso de nuestra destrucción seguirá en marcha. El mundo necesita curarse. Los individuos, las comunidades y las naciones lo necesitan también.

Extracto de: Las enseñanzas de Buda, Thich Nhat Hanh

Yoga y meditación para evitar el deterioro cognitivo

deterioro cognitivo

Los resultados de una investigación liderada por científicos de la Universidad de California en Los Ángeles sugieren que el yoga y la meditación pueden ayudar a minimizar el deterioro cognitivo. Así pues, la paz interior y un cuerpo flexible podrían no ser los beneficios más valiosos que ambas técnicas tienen que ofrecer, a juzgar por las conclusiones del estudio.

El equipo internacional de la Dra. Helen Lavretsky, del Departamento de Psiquiatría en la citada universidad estadounidense, encontró que un cursillo de práctica de yoga y meditación de tres meses mitiga los problemas cognitivos y emocionales que a menudo preceden a la aparición del Mal de Alzheimer y otras formas de demencia, siendo incluso más efectivo que los ejercicios de mejora de la memoria que han sido considerados la mejor clase de ejercicio para la corrección del deterioro cognitivo leve.

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¿Qué es la meditación? Vipassana y Samatha

Hace un tiempo, publicamos un artículo titulado “Concepciones erradas sobre la meditación” donde se detallaban los errores más comunes a la hora de hablar sobre la meditación. Ahora bien, decir lo que NO es algo, no es definirlo. Es por ello que una vez más acudimos a Anton Baron, filósofo, teólogo y escritor para que nos explique desde un punto de vista budista, realmente qué es la meditación y la diferencia entre Vipassana y Samatha:

¿Qué es la meditación? Introducción

Si examinásemos las formas de meditar presentes en las diferentes tradiciones espirituales, encontraríamos un elemento que casi siempre está presente en todas sus modalidades, y que es la concentración. Por ejemplo, en el cristianismo, tradicionalmente existen dos formas básicas a través de las cuales el ser humano se comunica con Dios en su fuero íntimo: la oración y la contemplación. La primera consiste en emitir palabras dirigidas a una determinada entidad espiritual, mientras que la segunda se define como un prolongado estado de conciencia sobre un determinado tópico, por ejemplo, algún fragmento de las Sagradas Escrituras, un evento de la vida o pasión de Cristo, alguna cualidad de la Virgen María , de algún santo, mártir, etc. Pero tanto la oración como la concentración requieren de la concentración para que sean practicadas correctamente. Si nos fijamos en yoga , encontraremos otro ejemplo de meditación, en la cual la concentración cumple un papel preponderante. También las técnicas de meditación que ejercitan la mente enfocándola en el sonido de una melodía, en el pronunciamiento o canto de un mantra o en algún objeto visible, como la llama de una vela, todas ellas requieren de concentración para que la mente no divague y sea efectiva.

En la meditación budista también se enfatiza la concentración y la misma juega un papel importante en todo este proceso, pero solamente como una parte. La concentración mental constituye una de las dos dimensiones de la meditación budista, necesaria pero no suficiente y debe ser completada con la contemplación penetrante o perspicaz de los fenómenos. La primera dimensión, dentro de la tradición budista Theravada se conoce con el nombre samatha , mientras que la segunda se llama vipassana. De esta manera, la meditación budista puede ser comprendida tanto práctica de concentración como de atención consciente.

Ahora vamos a ver con cierta profundidad en qué consisten cada una de ellas:

Vipassana y Samatha

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Qué no es meditación

no es meditación

Antes de confeccionar un lista con qué no es meditación, hay que empezar con algo más fundamental, que quizá, desilusionará a muchos y tranquilizará a otros. En medio de los bombardeos de anuncios sobre la meditación propios de algunas corrientes de la Nueva Era, los cuales ofrecen espectaculares experiencias en muy corto tiempo, debemos puntualizar, que en la meditación budista, al menos en esta vertiente, por el contrario, no se enseña a cantar ni repetir sílabas mágicas, místicas o secretas algunas, las cuales serían capaces en un instante abrirnos las puertas del cielo.

Tampoco se aprende a conjurar demonios o liberar algunas poderosas, invisibles y no muy bien precisadas energías. No se visualiza objetos dorados –tampoco de otros colores- de ninguna clase, objetos que, según algunas otras tradiciones, entran en el meditador cada vez que respira; no tendremos que afeitar la cabeza o recluirnos en algún monasterio forestal aislado.

Para su mayor tranquilidad, no se proporcionan recetas para confeccionar alguna clase de brebaje mágico que le ayude a meditar mejor, ni mucho menos, nadie le va a insistir a que “¡llame ya!” para adquirir dichos brebajes u otros productos de la misma naturaleza, como piedritas energizantes, talismanes o medallones con superpoderosas fuerzas. Señalo todo esto, porque la gente hoy en día, está espantada de los chamanes de la “Era del Acuario” quienes cada día quieren sorprendernos con algo nuevo y asombroso,  creando la situación muy parecida a la que describe el conocido cantautor español, Joaquín Sabinas: “Cada noche un rollo nuevo, ayer yoga, el tarot y la meditación; hoy, el alcohol y la droga, mañana, el aeróbic y la reencarnación”. Pues no se trata de esto. Quédese tranquilo y siga leyendo.

El énfasis de esta práctica es todo lo contrario a lo anteriormente descrito: veremos que la meditación, tal como la entiende la tradición budista Theravada es muy “normal”, no ofrece efectos instantáneos ni milagrosos. Tampoco estamos frente a una de estas modas pasajeras, sino nos proponemos a examinar un milenario sistema consistente en arduas prácticas cotidianas, el cual enseña a observar cómo funciona nuestra mente, ayuda a calmarla y a obtener una forma más perspicaz y despierta de la percepción de este mismo mundo y de nosotros mismos. Una visión de las cosas “normales” y cotidianas, la cual, sin embargo, puede resultar asombrosa. La principal meta de nuestra meditación a corto plazo es lograr un mayor grado de concentración y atención consciente y, a la largo plazo, la liberación de toda clase de sufrimiento o insatisfacción.

Hechas estas aclaraciones, examinaremos ahora algunos otros equívocos que circulan frecuentemente sobre la meditación. Si tomamos en cuenta el significado que la tradición budista Theravada otorga a esta palabra, ninguna de las afirmaciones que se enumeran a continuación, y que frecuentemente escuchamos, corresponde a este concepto. Veamos por qué:

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No puedo meditar ¿Qué hago?

no puedo meditar

La meditación es una gran herramienta para poder parar el continuo e incesante caudal de pensamientos inconscientes que tenemos. Aquellos pensamientos que en psicología se denominas “rumiantes” y que nos agotan tanto física como psicológicamente. Antiguamente, en los tiempos de Buda, la vida era mucho más sencilla. El estrés no existía y la gente podía sentarse a meditar sin ningún problema. Pero los tiempos han cambiado, ahora sometidos a horarios estrictos y a ser productivos en nuestros trabajos, experimentamos niveles de ansiedad o estrés que nos impiden relajarnos. Por ello si te dices a ti mismo “no puedo meditar” puede que haya otra vía que se ajuste mejor para ti.

La mayoría de las personas que sufren estrés no pueden “pararse” a meditar. Directamente lo descartan. Otros puede que lleguen un poco más lejos. Pero podrán experimentar cierto agobio al hacer meditación y que cuando intenten continuar, se lo tomen como una obligación y se agobien aún más.  Al no ver mejoras en su estado, también se sentirán desamparados y al final acabarán dejándolo y registrando la experiencia como un fracaso. Finalmente, su estado será peor que el que tenían antes de comenzar. Todo esto se puede y se debe evitar.

Pero la buena noticia es que hay una solución para ellos. Si no podemos calmar la mente con la meditación, hagámoslo a través del cuerpo.

No puedo meditar… pero puedo hacer…

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¿Cómo meditar?

como meditar

Hoy vamos a ver un tema clave, sobre el cual se fundamenta casi toda esta página web. Ya hemos dado muchas pinceladas en otros artículos y sabemos bastante de la meditación, pero no hemos hablado específicamente de cómo meditar de mano del hombre más feliz del mundo: Matthieu Ricard.

¿Cómo meditar?

Buscar un lugar propicio para la meditación

Las circunstancias que nos ofrece la vida cotidiana no siempre son favorables para la meditación. Nuestro tiempo y nuestro espíritu se hallan ocupados por infinitas actividades y agobiados por preocupaciones de todo tipo. Ésa es la razón de que, al principio, sea necesario preparar un cierto número de condiciones favorables. Es posible y deseable seguir gozando de los beneficios que proporciona la meditación cuando se está sumergido en la vorágine de la vida cotidiana, especialmente poniendo en práctica el ejercicio de la «plena conciencia». Pero al principio es indispensable ejercitar el espíritu en un medio propicio. Los rudimentos de la navegación no se aprenden en medio de una fuerte tempestad, sino cuando hace buen tiempo y la mar está en calma. También, al principio, es preferible meditar en un lugar tranquilo para darle al espíritu la posibilidad de que se vuelva claro y estable. A menudo, los textos budistas utilizan la imagen de una lámpara de aceite. Si la lámpara está constantemente expuesta al viento, su luz será débil y a cada momento correrá peligro de apagarse. Pero si en cambio se la protege del viento, su llama será estable y luminosa. Y lo mismo ocurre con nuestro espíritu.

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Deja que los pensamientos fluyan en meditación

pensamientos fluyan

El principal obstáculo dentro de la meditación es la intrusión de pensamientos y, sobre todo, el dejarnos llevar por ellos. En ese caso tendemos a pensar que hemos fallado en nuestra meditación y reaccionamos ante estos con nuestras emociones. El maestro zen Shunryu Suzuki nos dice al respecto claramente: “deja que los pensamientos fluyan en la meditación”

Cuando se practica el zazén no se debe tratar de detener el pensamiento. Hay que dejar que éste se detenga por sí mismo. Si algo nos viene a la mente, se deja que venga y se deja que salga. No permanecerá mucho tiempo. Cuando se trata de detener el pensamiento, el resultado es que uno se preocupa. No hay que preocuparse con nada. Al parecer es como si algo viniera de fuera de la mente, pero en realidad son olas de ella y si uno no se preocupa con ellas se van calmando gradualmente. En cuestión de cinco o a lo más diez minutos, la mente estará completamente serena y calma. En ese momento la respiración se tornará bastante lenta y el pulso se acelerará un poco.

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Meditación para principiantes

meditación para principiantes

Esta meditación para principiantes contiene las bases que se enseñan en los cursos sobre mindfulness, pero la particularidad es que es tremendamente fácil de hacer. Es una meditación de 5 minutos, lo cual no significa que sea suficiente para tener un buen entrenamiento mental, pero, indudablemente, para las personas inexpertas, será de gran utilidad para empezar a crear momentos para trasladarnos al aquí y al ahora.

Debemos repetirla 3 veces al día, siendo lo ideal hacerlo al despertarse, al medio día y antes de dormir, y al ser posible con el estómago vacío.

La meditación para principiantes

La técnica consiste en sentarnos en una silla con el respaldo recto, nuestra espalda igualmente permanecerá recta pero sin estar apoyada en dicho respaldo. Los pies apoyados  en el suelo y nuestros brazos reposando en nuestros muslos o recogidos en el regazo. Los ojos permanecerán semi-abiertos cayendo la mirada en un ángulo de unos 45º hacia el frente. El mentón un poco retraído y la coronilla hacia arriba.

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