La depresión ¿puede heredarse?

La información que recibimos de nuestros padres puede llegar de diversas formas. Siempre pensamos que nuestras experiencias infantiles nos marcan para el resto de nuestra vida y, en parte, es cierto. Cuando nacemos el cerebro no está en absoluto desarrollado, de hecho se estima que el ser humano nace prematuramente, debido a que el cuerpo materno (en especial la pelvis) no ha evolucionado con igual rapidez que nuestro cerebro, por lo que las madres tienen que dar a luz antes de que el cerebro y, por ende la cabeza, siga creciendo, simplemente por una cuestión de espacio.

Cuando el niño nace, su cerebro debe aprender de manera inconsciente como si se tratara de una esponja que absorbe todo lo que ve. Aquí tienen especial importancia las neuronas espejo y estaríamos ante una etapa crucial en la adquisición de fobias y trastornos que podrán acompañar al individuo de por vida.

Pero no debemos olvidar el fuerte carácter genético que recibimos incluso antes de nacer.

Muchas psicólogos se preguntan por qué no pueden ayudar a algunos pacientes y a otros sí. Pacientes que al parecer han sufrido trastornos similares en ambientes semejantes. Sin embargo, hoy día gracias a la ciencia podemos obtener algunas respuestas.

En un estudio epidemiológico publicado en el número correspondiente al 18 de julio de 2003 de la revista Science, investigadores del Reino Unido, Estados Unidos y Nueva Zelanda, llegan a la conclusión de que las experiencias vitales muy estresantes hacen caer en depresión a algunas personas y no a otras debido a la presencia en sus respectivos genomas de dos versiones o alelos del mismo gen (el 5-HTT) que controla el transporte del neurotransmisor serotonina: una versión corta o alelo corto (s) y una versión larga o alelo largo (l). Los individuos con 1 o 2 copias del alelo corto del citado gen presentan más síntomas depresivos, más diagnósticos de depresión y mayor índice de suicidios que aquellos individuos que contienen en su genoma dos copias del alelo largo del mismo gen. El gen en cuestión, conocido con las siglas 5-HTT, contiene el código para producir la proteína que transporta el neurotransmisor serotonina a través de los espacios entre las células nerviosas conocidos como sinapsis, para reintroducirla en las propias neuronas en donde fue producida (mecanismo conocido como recaptación “reuptake”).(1)

Esto no quiere decir que el destino del paciente esté escrito de antemano, ni mucho menos. Que una persona tienda a sentirse más deprimida la puede llevar a obtener recursos psicológicos que, a la larga, la hagan más fuerte que una persona la cual no tenga dicha predisposición genética. Además también sabemos que las últimas noticias científicas nos indican que incluso nuestra genética puede ser modificable.

¡No todo está perdido!  🙂

(1) saludlandia.com

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