ira

La ira no es un trastorno en sí mismo, pero puede estar asociada a muchos otros trastornos. Además, los problemas de ira no siempre son evidentes, ya que hay diferentes tipos de ira.

Todos sabemos que alguien que tiende a gritar y atacar a los demás es probable que tenga un problema de ira, pero otras formas de ira, como la agresividad pasiva o la ira dirigida hacia dentro, no siempre reciben la atención debida.

Hacerse daño a sí mismo, hacer cumplidos a los demás o negarse a sí mismo las necesidades básicas también pueden ser signos de problemas de ira. El siguiente test no puede diagnosticar nada. Es más bien una lista de comprobación que puede ayudar a evaluar tu comportamiento o, en algunos casos, a identificar tus puntos ciegos.

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Los psicólogos han llegado a la conclusión de que la ira expresada de forma poco saludable suele ser el resultado de un «agobio», es decir, demasiado estrés asumido recientemente o, más probablemente, durante un período de tiempo.

El estrés, la ansiedad y la frustración reprimida afectan a nuestra salud física y a nuestras relaciones, y posiblemente también a nuestro empleo. El estrés es ahora la razón número uno por la que los adultos del Reino Unido y Estados Unidos se dan de baja por enfermedad. Así que si está sufriendo, no está solo.

Preguntas del Test de Ira

¿Tienes tendencia a criticar a los demás?

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No
A veces

¿Te guardas las cosas hasta que finalmente explotas de ira?


No
A veces

¿Te enfadas cuando otros no están de acuerdo contigo?


No
A veces

Cuando te enfadas, ¿te alejas de la gente?


No
A veces

¿Tienes tendencia a desquitarte con alguien que no sea la persona con la que estás enfadado?


No
A veces

Cuando surge un problema entre tú y otra persona, ¿lo discutes sin perder el control de tus emociones?


No
A veces

¿Estás satisfecho con la forma en que resuelves las diferencias con los demás?


No
A veces

¿Te deprimes con facilidad?


No
A veces

¿Actúas con frecuencia de forma educada aunque estés enfadado?


No
A veces

¿Sueles sentirte muy culpable o mal después de enfadarte?


No
A veces

Si has contestado más de 3 veces sí, es posible que tengas un problema de ira. No obstante para ahondar más en este sentido, vamos a proponerte algunas afirmaciones. Si te sientes identificado con varias de ellas, podrías optar por utilizar técnicas de meditación o relajación como las que incluimos en esta página web. Si ves que no puedes con ello, te recomendamos la consulta de un psicólogo.

Frases para saber nuestro nivel de ira

  • Me siento irritable la mayor parte del tiempo.
  • Me agito con facilidad.
  • Mi reacción es a menudo desproporcionada.
  • Digo y hago cosas de las que me arrepiento después.
  • Mi trabajo, mis estudios o mis relaciones se ven afectados negativamente por mi ira.
  • Tengo dificultades para expresar mis otras emociones, sólo la ira.
  • Soy propenso a sufrir episodios de ira en la carretera.
  • Me vuelvo verbalmente abusivo con bastante frecuencia
  • Puedo atacar a alguien físicamente cuando estoy enfadado.
  • Lanzo y rompo cosas.
  • Doy portazos.
  • Levanto la voz muy a menudo.
  • Mi problema de ira está fuera de control.
  • Me hago daño a mí mismo.
  • Me siento tan abrumada por todas las cosas que no puedo controlar, ¡y eso me enfurece tanto!
  • Me castigo aislándome o negándome cosas, como comida o ropa nueva.
  • Tiendo a culpar a los demás todo el tiempo.
  • A menudo soy sarcástica.
  • Hago cumplidos a los demás.
  • En mi mente, me menosprecio constantemente.
  • Doy a las personas el tratamiento de silencio para castigarlas.

Si te preocupa algo, consulta tus dudas con un profesional de la salud mental capacitado. Tanto si te enfadas sólo ocasionalmente como si lo haces de forma habitual, aquí tienes algunas herramientas de control de la ira que podrías utilizar para evitar que ésta afecte a tu vida:

1. Déjalo. En cuanto empieces a sentirte enfadado, permítete marcharte para poder calmarte.

2. Si necesitas expresar tu descontento, hazlo de forma controlada, sin insultar ni intimidar a nadie. Expresa tus preocupaciones verbalmente, de forma firme pero educada. Discutir los temas que te molestan tiene más probabilidades de llevar a una resolución satisfactoria.

3. No interrumpas a los demás. Aprenda a escuchar a los demás y a abordar sus objeciones con calma.

4. Poner el límite. Es útil tener límites personales que no se violen. Por ejemplo, puedes decidir que nunca levantarás la voz ni lanzarás o romperás cosas. Puede sonar simplista, pero una vez que se toma la decisión a un nivel profundamente personal, acatar la nueva regla se convierte en algo fácil y natural. Una vez que se toma esa decisión, deja de tratarse de los demás y de lo que hacen o dejan de hacer. En su lugar, se convierte en todo sobre ti.

5. Encuentra a alguien dispuesto a escuchar. Muchas veces, nuestro enfado es el resultado de no ser escuchados. Trabajar con un psicólogo o consejero te permitirá expresarte en un entorno seguro.

6. Identifica tus desencadenantes. MentalHelp.net sugiere escribir un diario de la ira para ayudar a identificar los pensamientos, sentimientos y situaciones que le hacen enfadar. Conocer tus desencadenantes te ayudará a diseñar un mejor plan para controlar tu temperamento y lidiar con la frustración de manera más efectiva.

7. Ten en cuenta que tomar altas dosis de Prednisona u otros corticosteroides puede hacer que algunas personas estén muy irritables. No suspenda ni reduzca la dosis sin la orientación de su médico, ya que puede ser muy peligroso, sobre todo si lo ha estado tomando durante mucho tiempo.