Stendhal

Imagínate que estás en Florencia, contemplando obras de arte impresionantes. Si de repente empiezas a sentir que literalmente no puedes respirar, puedes estar sufriendo el síndrome de Stendhal. El síndrome de Stendhal, un trastorno psicosomático, provoca taquicardia, mareos, sudoración, desorientación, desmayos y confusión cuando una persona contempla una obra de arte con la que está profundamente conectada emocionalmente.

¿Qué es el Síndrome de Stendhal?

También llamado Síndrome de Florencia, el Síndrome de Stendhal es similar al Síndrome de París, en el que los turistas que visitan París por primera vez experimentan ansiedad, mareos, taquicardia, alucinaciones o delirios después de darse cuenta de que París es drásticamente diferente de la ciudad idealizada que pensaban que sería. Otra forma extrema de choque cultural es el síndrome de Jerusalén, en el que los turistas sufren pensamientos religiosos obsesivos y delirios en la ciudad santa de Jerusalén.

El síndrome de Stendhal no es sólo un fenómeno moderno o un problema del primer mundo. En 1817, un autor francés llamado Marie-Henri Beyle describió su experiencia al visitar la Basílica de la Santa Cruz en Florencia. Beyle, que escribía con el seudónimo de Stendhal, se sintió abrumado por toda la belleza y la rica historia que le rodeaba: La Basílica contaba con magníficos frescos creados por el artista renacentista italiano Giotto, y en ella estaban enterrados Maquiavelo, Miguel Ángel y Galileo. Emocionalmente, se sintió inspirado por la sublime belleza, pero físicamente, experimentó palpitaciones y piernas débiles y temblorosas.

Más de un siglo después, los visitantes de Florencia seguían sufriendo síntomas similares. En 1979, la Dra. Graziella Magherini trabajaba como jefa de psiquiatría en el Hospital de Santa Maria Nuova de Florencia. Tras observar a más de 100 turistas que fueron hospitalizados después de mirar arte en Florencia, acuñó el término síndrome de Stendhal. En 1989, publicó un libro, La Sindrome di Stendhal, sobre estos turistas, que experimentaron una serie de síntomas que incluían ansiedad, ataques de pánico, alucinaciones e incluso episodios psicóticos, todo ello tras ver obras de arte de renombre.

Describiendo a los pacientes que observó, Magherini dijo que eran personas sensibles y emocionales que esencialmente tenían una «sobredosis» de arte. Como Florencia tiene tantas obras de arte famosas, los turistas tienden a exprimir todo el arte que pueden en unos pocos días. Las víctimas suelen ser personas impresionables y solteras de entre 26 y 40 años, estresadas por el viaje y con problemas de desfase horario. De las personas que estudió que fueron hospitalizadas, aproximadamente la mitad había recibido tratamiento previo por enfermedad mental, aunque «tratamiento previo» puede significar simplemente que alguien asistió a sesiones de terapia semanales.

Entonces, ¿por qué Florencia? Algunos casos de síndrome de Stendhal se han producido en otras ciudades italianas con obras de arte impresionantes, pero Magherini dice que Florencia es el lugar donde se encuentra la mayor parte del arte renacentista, que es superficialmente bello y reconocible, pero a menudo contiene detalles más oscuros e inquietantes. Magherini señala que el arte puede provocar sentimientos y recuerdos subconscientes en los espectadores sensibles. Después de unos días de descanso, o mejor aún, de salir de Italia y reanudar su vida normal, los pacientes suelen recuperarse completamente.

¿Es real el síndrome de Stendhal?

El síndrome de Stendhal no aparece actualmente en el DSM (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) de la Asociación Americana de Psiquiatría. Sin embargo, los psiquiatras han documentado el síndrome en revistas médicas y aconsejan que los turistas vayan a su ritmo en los museos de arte y descansen lo suficiente entre las visitas a las impresionantes e impactantes obras maestras de Italia.

Curiosidad sobre el Síndrome de Stendhal

Una película de terror italiana de 1996, titulada La Sindrome Di Stendhal, trata de un asesino en serie que secuestra a una mujer que sufre el síndrome de Stendhal en un museo. El guionista y director de la película, Dario Argento, se inspiró en su propia e intensa experiencia con el síndrome de Stendhal cuando era niño y visitaba el Partenón con sus padres.