¿Por qué soñamos? Análisis del sueño

Lo que soñamos todavía sigue siendo una incógnita, por esa razón te damos ciertas teorías de porqué hacemos eso.

¿Qué es el sueño?

Es una parte importante de la vida cotidiana, un requerimiento biológico que permite restablecer las propiedades físicas y psicológicas esenciales para más rendimiento. El sueño ha sido y sigue siendo uno de los enigmas de la investigación científica, y aun a día de hoy, tenemos grandes dudas sobre él. De ser considerado un fenómeno pasivo en el que parecía no ocurrir aparentemente nada, se ha pasado a considerar a partir de la aparición de técnicas de medición de la actividad eléctrica cerebral. Un estado de conciencia dinámico en que podemos llegar a tener una actividad cerebral tan activa como en la vigilia.

En el que pasan grandes arreglos de las propiedades en el cuerpo; cambios en la frecuencia cardíaca y respiratoria, la presión arterial, la secreción hormonal, la temperatura corporal, entre otros. Cada noche, mientras dormimos, pasamos por diferentes fases o estadios de sueño que se suceden con un patrón repetido a lo largo de cuatro a seis ciclos de sueño durante toda la noche.  Todos estos asuntos se agregan dos grandes fases de sueño, con grandes diferencias en cuanto a actividad cerebral, muscular y movimientos oculares.

¿Por qué soñamos mientras dormimos?

A diferencia de lo que pensamos normalmente, dormir no significa estar inactivos sino que es una actividad más de nuestro sistema nervioso.  Durante las horas de sueño, nuestro cuerpo equilibra el organismo, las células se regeneran y nuestros músculos y huesos reposan. Es decir, la parte “material” del cuerpo requiere de este descanso pero el cerebro sigue trabajando, de forma diferente, eso sí. Durante toda la noche podemos tener diferentes tipos de sueños pero, también, pueden haber momentos en los que no soñemos.  El mero hecho de dormir no implica soñar sino que, dependiendo de la fase del sueño en la que nos encontremos, podemos recrear este tipo de pensamientos o no. Además, no siempre somos capaces de recordar los sueños que hemos tenido durante la noche.

Por lo general, tan solo nos acordamos de aquello que acabamos de tener (justo antes del despertar) o aquello que no se ha podido cambiar (por ejemplo, las pesadillas, los sueños angustiosos, etcétera). Los sueños constituyen una parte irreemplazable de lo que significa ser humanos.  Podemos acordarnos o no, pueden ser agradables o terroríficos, pero lo cierto es que todos soñamos, todos. Es por ello que los sueños aparecen reflejados en la historia, en la mitología y en la religión.

Pero, ¿son estos una parte sin importancia de nuestra vida o van realmente a lo esencial?

«Somos del mismo elemento del que se hacen los sueños, nuestra pequeña vida tiene alrededor sueños».
-William Shakespeare-

¿Cuánto soñamos?

Pasamos una tercera parte de nuestra vida durmiendo. Pero, solo soñamos por momentos de pocos minutos. Si calculamos un porcentaje, a lo largo de nuestra vida podemos soñar seis años enteros. Durante este proceso, el cerebro se activa casi en su totalidad necesitando para ello que el flujo de sangre en el mismo sea el doble que el necesario durante el estado de vigilia. Solo una parte del cerebro deja de funcionar mientras dormimos: el centro lógico. Es por esta razón por la que los sueños adquieren muchas veces matices de irrealidad.  Además, para no exteriorizar nuestros sueños, el cerebro envía señales a la médula espinal paralizando así nuestros miembros de manera temporal. Lo único que movemos mientras soñamos son nuestros ojos, que se mueven de manera acorde con nuestra actividad en el sueño. Sucede durante la fase conocida como REM. (Rapid eyes movement o movimiento rápido de ojos)

«¿Acaso el sueño no es el testimonio del ser perdido, de un ser que se pierde, de un ser que huye de nuestro ser, incluso si podemos repetirlo, volver a encontrarlo en su extraña transformación?»
-Gastón Bachelard-

¿Cuál es la función de los sueños?

Una función importante que cumple el cerebro durante el sueño es la de desechar y seleccionar los recuerdos. Por eso al día siguiente de haber estudiado recordaremos mejor la materia si no pasamos la noche entera mirando apuntes y dormimos el tiempo necesario. Hay que dormir bien para que lo que hayamos estudiado permanezca en nuestra memoria al día siguiente.

Cuando soñamos, nuestro cerebro intenta solucionar los problemas que nos ocupan durante el día. Por eso, dormir puede ser la solución a un problema que no conseguimos resolver. Asimismo, un sueño puede ser un reflejo fiel o, en la mayoría de los casos, simbólico de lo que ocupa nuestra mente, de nuestros miedos y de nuestros deseos. Por eso son comunes pesadillas que evocan temores como la falta de confianza en uno mismo que se refleja muchas veces en un sueño en el que la persona se encuentra desnuda en un lugar público.

Pero a veces, es el sueño el que ayuda a eliminar esos temores. Es, al menos lo que señalan algunas teorías. Al soñar con eso que nos da miedo en un contexto diferente lo que ocurre es que se rebaja ese temor. No siempre ocurre, es cierto, pero puede servir como una vía de escape.

«La cabeza es como un iceberg, puede flotar con una séptima parte de su volumen sobre el agua.»
-Sigmund Freud-

Freud y la interpretación de los sueños

Sigmund Freud es, sin duda, una de las figuras más relevantes que ha estudiado todo lo relacionado con el mundo de los sueños. Freud sostenía que la función de los sueños era satisfacer nuestros deseos y, desde luego, no se equivocaba. Pero, esta es una de las respuestas a la pregunta: ¿por qué soñamos? o ¿qué función cumplen los sueños? La realidad es que el mundo de los sueños sigue siendo un misterio.

Ni los cientos de páginas de La interpretación de los sueños de Freud, ni los múltiples estudios que se han hecho acerca de los sueños, han podido contestar de manera fehaciente a todas las preguntas acerca de los sueños. Pero una cosa sí sabemos: no perdemos una tercera parte de nuestra vida durmiendo.

Teoría de activación-síntesis

En 1989, Hobson, propuso la teoría de activación-síntesis. Esta teoría está basada en que durante el sueño REM se ha observado que muchos circuitos del tronco encefálico que se activan y bombardean la corteza cerebral con signos neurales. El núcleo de esta teoría, es que la información que se suministra a la corteza durante la fase REM es en gran medida aleatoria y que el sueño representaría el intento de la corteza de dar sentido a estas señales aleatorias.

Deja un comentario