da vinci budismo

Leonardo da Vinci era una persona muy adelantada a su época. No solo en lo relacionado con el arte sino también en el pensamiento. Es bastante sorprenderte leer algunas de sus reflexiones pues muestran una sabiduría bastante elevada para una persona que no destacó por su filosofía o teología. Para ejemplo, la siguiente cita:

«En los ríos, el agua que tocas es la última de lo que ha pasado y la primera de lo que viene; así sucede con el tiempo presente».

¿No te recuerda al pensamiento budista? O qué tal esto:

«Nada fortalece tanto a la autoridad como el silencio».

O, por ejemplo:

«Donde el espíritu no trabaja con la mano, no hay arte».

¿Cómo puede alguien explicar estas palabras de Leonardo sin atribuir una influencia budista en su pensamiento? La característica más obvia de Leonardo que parece tener influencia oriental o budista fue el hecho de que, a pesar de que bebía y cenaba con Reyes, era un vegetariano total. ¿Te imaginas vivir en Italia durante 67 años y no comer una albóndiga? Eso era inaudito en la sociedad en la que vivía. Esto estaba relacionado con su reverencia por toda la vida. No sé cómo surgió la decisión de hacerse vegetariano, pero comenzó, dijo, desde una edad temprana. Consideraba que la matanza de animales por su carne no era diferente del asesinato de un ser humano. Eso también, una reverencia por toda la vida, es muy budista.

También desarrolló un desapego por todas las cosas materiales. Vio, como lo vio Buda, que el apego era una fuente de sufrimiento.

Un biógrafo de Leonardo, Serge Bramly, comparó la ambigüedad en sus escritos con los koans Zen y que la Mona Lisa era su declaración suprema del principio del yin y el yang. Bramly también señaló que Leonardo fue el primer pintor occidental en presentar un paisaje como el foco central de una obra de arte, algo que se hacía con regularidad en Oriente.

Además, de acuerdo con la filosofía budista, amaba el concepto de la nada. Aquí están algunas de sus declaraciones al respecto:

«Entre las grandes cosas que se encuentran entre nosotros, la existencia de la Nada es la más grande … su esencia habita en el tiempo entre el pasado y el futuro, y no posee nada del presente. la nada tiene la parte igual al todo y el todo a la parte, lo divisible a lo indivisible, y llega a la misma cantidad si lo dividimos, lo multiplicamos, lo sumamos o lo restamos … «

Como Buda, Leonardo enfatizó la importancia de la experiencia directa en lugar de depender de sacerdotes o teología. De hecho, el principio de experiencia directa (Dimostrazione) fue catalogado como el segundo de los Siete Principios Da Vinci, según lo enumerado por el erudito de da Vinci,  Michael J. Gelb en su libro Cómo pensar como Leonardo da Vinci (Actualmente descatalogado en español). Da Vinci dijo:

«Aunque la naturaleza comienza con la razón y termina en la experiencia, es necesario que hagamos lo contrario, es decir, comenzar con la experiencia y de ahí proceder a investigar la razón».

Otros principios enumerados por Gelb que tienen connotaciones budistas incluyen el reconocimiento y la apreciación de la interconexión de todas las cosas (que se ha extendido a la física moderna, como lo demostró David Bohm y el Universo Holográfico).

Por ejemplo, Leonardo escribió:

«Todo el mundo colocado en el aire luminoso se extiende en círculos y llena el espacio circundante con infinitas semejanzas de sí mismo y aparece todo en todo y todo en cada parte».

Eso suena como algo que esperarías leer en El Tao. También dijo:

«Este es el verdadero milagro, que todas las formas, todos los colores, todas las imágenes de cada parte del universo se concentran en un solo punto».

Esa es la unidad a la que apuntaba David Bohm con su punto de vista del Universo Holográfico, que también era muy budista en su concepto de unidad e ilusión.

Otras características de Leonardo incluyen el cultivo del equilibrio (principio muy parecido al Zen que permite vivir la vida en el momento presente); voluntad de aceptar la ambigüedad, la paradoja y la incertidumbre (koans Zen); y el continuo refinamiento de los sentidos (recuerdo la historia de Buda sosteniendo una flor para que sus discípulos la miraran y, después de un largo período de tiempo, un discípulo simplemente sonrió, indicando su iluminación). Leonardo dijo una vez sobre la percepción:

«Hay Hay tres clases de personas: Los que ven. Los que ven solo cuando se les enseña. Los que no ven».

También dijo:

«Todo nuestro conocimiento tiene su origen en nuestras percepciones».

Leonardo también practicó aquietar la mente. A veces, sus clientes se quejaban de que no estaba trabajando las veinticuatro horas del día para completar una tarea. Pero Leonardo sabía que su genio creativo funcionaba mejor cuando su mente estaba relajada y no pensaba en el trabajo.

¿Qué significa esto? ¿Cultivaba la quietud en sus ratos libres? Su vida fue un ejemplo para que veamos que nuestras posibilidades creativas son infinitas si podemos liberar nuestra mente del pensamiento condicionado. Vio más allá de la fragmentación del mundo y abrazó su unidad, que vio en toda la naturaleza. Parafraseando a David Bohm, su enfoque de la realidad fue total y la respuesta de la realidad para él fue completa, en todas sus infinitas formas.

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