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Meditación y Psicología

Efectos del orfidal

octubre 30, 2019
orfidal

El Orfidal es uno de los fármacos más vendidos en la actualidad, casi tanto como la aspirina. Increíblemente se ha transformado en la pastilla más recetada en función a controlar la agitación y la falta de sueño y esto es porque hace posible calmarnos no afectando excesivamente las obligaciones diarias y poder seguir una rutina normal.

No obstante, cuidado, estamos ante un tipo de benzodiacepina y por tanto puede generar dependencia. En nuestro entorno es muy fácil encontrar quien utilice esta técnica: la toma de una pequeña y diminuta pastilla, el Orfidal. Puede incluso que lo tengamos incluido en nuestras prescripciones médicas o, aún más, entre esos fármacos que llevamos ya consumiendo mucho tiempo. Sin embargo… ¿somos conscientes de que la administración de este fármaco no debe superar las 12 semanas?

El Orfidal es uno de los psicofármacos más recetados cuyo principio activo es el loracepam. El resto son componentes como la lactosa, la celulosa, la amberlita y el estearato de magnesio.

El Orfidal es muy efectivo. Además la realidad no es posible ocultarla y nos arrastra, los conflictos y las noches extensas. Por ello es bastante común que los médicos de esta área estén más que predispuestos a mandar el Orfidal continuamente, de hecho es alto el nivel de cantidades de pacientes (en especial los de mayor edad) incapaz ya de emprender su día a día sin esa pequeña pastilla.

Es eficaz, no hay duda, cumple sus propósitos: tratar la ansiedad y el insomnio. Así nos lo dicen estudios como el publicado por la Universidad de Nottingham en la revista Pharmacology. También, es importante decir que el Orfidal es un psicofármaco que tiene efectos adversos y crea dependencia.

Dado que el lorazepam es un fármaco con propiedades reductoras de la ansiedad bien establecidas, estos datos apoyan la hipótesis de que la ansiedad es una emoción provocada por los estímulos de amenaza que requieren un enfoque. Un estudio sobre este tema, está bien detallado en los efectos sobre roedores.

El principio teórico de «dirección defensiva»; explica el patrón de asociaciones entre emoción y comportamiento defensivo en términos de las diferentes demandas funcionales que surgen de un enfoque cauteloso de la amenaza (ansiedad) frente a la desviación de la amenaza (miedo), ofreciendo la perspectiva de que las emociones clínicamente importantes pueden explicarse utilizando una única rúbrica de defensa.

¿Cuáles son los efectos del orfidal?

Lo hemos señalado en repetidas ocasiones, todo tratamiento con benzodiacepinas mantenido durante más allá de las 12 semanas, genera dependencia física y psíquica. Es por este motivo que mientras ese lapso de tratamiento vaya avanzando debemos ir pensando también la finalización del mismo, para que la culminación final de ese medicamento no sea fuerte ante nuestro organismo. Los medicamentos que son clínicamente efectivos contra el trastorno de ansiedad generalizada alteran preferentemente la conducta de evaluación del riesgo.

Intentar retirarlo de manera rápida, o lo que es igual, dejar el Orfidal de hoy para mañana provocará que sintamos un amplio cuadro de malestares tales como, dolores constantes de cabeza, ansiedad, confusión, dolores fuertes a nivel muscular… se debe realizar de manera correcta y hay que hacerlo tomando en cuenta las pautas de nuestros médicos de cabecera o del psiquiatra.

Por otro parte, no debemos nunca pasar por alto los efectos adversos ligados al consumo constante de este estilo de fármaco. Si bien es cierto que estamos ante un medicamento relativamente «suave» y que no altera en exceso nuestra vida cotidiana, como dijimos anteriormente, el problema llega cuando nuestro organismo desarrolla tolerancia por un lado y dependencia por otro a sus principios activos.

De hecho, estudios como el llevado a cabo por la Université Pierre et Marie Currie y publicado en la revista Human Pharmacology nos recuerdan que el efecto secundario más común al momento de haberse convertido en una situación crónica, es el impacto sobre nuestras funciones cognitivas (memoria, atención, resolución de problemas…)

Veamos sus efectos.
1. Cansancio.
2. Sequedad bucal.
3. Incapacidad muscular.
4. Visión no clara.
5. Problemas al momento de la concentración.
6. Posibles efectos adversos de menos frecuencia.
7. Tensiones bajas.
8. Sensibilidad extrema en la piel.
9. Astenia.
10. Dificultad para concentrarnos, falta de memoria.
11. Impotencia sexual o falta de deseo para el momento de la intimidad.
12. Trastornos del sistema nervioso: mareos, temblores, dolor de cabeza y vértigos.
13. Trastornos gastrointestinales como náuseas o estreñimiento.
14. Síntomas de sobredosis del Orfidal
15. Cambios en los ritmos del habla: fallos en la fluencia, expresión y comprensión.
16. Sudoración excesiva.
17. Falta completa de la fuerza y la energía.
18. Temblores al caminar.
19. Problemas de coordinación.
20. Somnolencia inusual.
21. Excitación continua, nerviosismo, irritabilidad, sensación de alarma o pánico.
22. Palidez.

Para concluir, a pesar de que el Orfidal esté tan normalizado y lo veamos en los bolsos, botiquines y mesitas de noche de muchos de nuestros amigos y familiares, recordemos que su uso debe ser limitado en el tiempo y controlado por un facultativo. Las situaciones de vida pueden solucionarse de muchos modos y aunque las pastillas son de gran ayuda, no son la única ni la mejor opción a largo plazo.

Problemas con las benzodiacepinas

En el Reino Unido, en la década de los ochenta y principios de los noventas, las benzodiazepinas fueron eje de la demanda colectiva más grande de la historia contra la industria farmacéutica. La misma involucró 14.000 pacientes y 1800 estudios jurídicos que adujeron que los fabricantes sabían del potencial de dependencia de las benzodiazepinas pero ocultaron intencionalmente esta información a los doctores.

Al mismo tiempo 117 médicos de cabecera y 50 autoridades médicas fueron demandados por pacientes para reclamar por daños y perjuicios de los efectos nocivos de la dependencia y abstinencia de las benzodiazepinas. Esto llevó a que algunos doctores requirieran a sus pacientes un consentimiento firmado y la recomendación de que todos los pacientes sean adecuadamente advertidos de los riesgos de dependencia y abstinencia antes de comenzar un tratamiento con benzodiacepinas. Este juicio contra la industria farmacéutica nunca tuvo un veredicto, se cancelaron las asistencias legales pro bono, lo cual condujo al fracaso del juicio. También hubo acusaciones de que existió conflicto de intereses en los peritos psiquiatras. Este litigio llevó a una serie de cambios en el derecho del Reino Unido que hizo a las demandas colectivas más difíciles.

Por esto es importante que cada día podamos hacer conciencia de lo que usamos para librarnos de todos estos problemas psicológicos, puesto que antes de llegar a la medicación, existen múltiples herramientas a nuestro alcance, entre ellas la meditación.

Es vital comprender que el uso de estos fármacos solo tratan la sintomatología, pero no solucionan el problema estructural o psicológico que está en la mente de la persona con el síndrome, para ello debe buscar ayuda profesional y olvidarse de la dependencia a el medicamento. Otra realidad no menos importante es que el uso constante o dependencia a los fármacos a largo plazo destruye otras áreas que no estaban afectadas al comienzo del problema.

Fuentes:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24646

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/hup.470060306

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6665108/

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