¿A dónde va la mente cuando sale del cuerpo?

Esta pregunta se la hicieron al maestro Thich Nhat Hanh en una sesión de preguntas y respuestas. Fue un niño el que le hizo la pregunta. Thay le contestó, como siempre, con una sonrisa.

¿A dónde va la mente cuando sale del cuerpo?

Hay muchas personas que imaginan que el cuerpo es como una casa. Que el espíritu es como alguien que habita la casa y que puede entrar en la casa y que puede salir de la casa. Hasta muchos de nosotros creemos eso.

Y creen que se puede sacar la mente fuera del cuerpo y al cuerpo fuera de la mente. Creen que la mente y el cuerpo van cada uno por su cuenta. Que el cuerpo y la mente son entidades separadas.

Pero eso no es verdad...

No solo Buda, sino también muchas personas sabias incluyendo científicos, han encontrado que es incorrecto. El cuerpo y la mente no son dos cosas separadas. Si no hay cuerpo, no hay mente. Si no hay mente, no hay cuerpo.

Es como esta hoja de papel, podemos decir que este es el lado izquierdo. Y que este es el lado derecho. Y el izquierdo y el derecho cuentan uno con otro para poder estar ahí. Si el izquierdo no está ahí, el derecho tampoco puede estar ahí. No puedes quitarle el izquierdo al derecho. No puedes decir, "Querido amigo, toma el derecho y llévalo a Burdeos." O: "Querido amigo, toma el izquierdo y llévalo a París".

Así que sacar el cuerpo de la mente o la mente del cuerpo es imposible. Y eso en budismo lo llamamos interser.

Interser, tenemos que ser juntos. No puedes ser por ti mismo, tienes que interser con la otra parte, con la otra persona. Así que durante el sueño, podemos ver que salimos del cuerpo,  podemos volar y miramos y vemos que nuestro cuerpo aún duerme. Pero eso es solo en un sueño. De hecho, la mente no puede salir del cuerpo e ir a otro lado.

Porque la mente no es una entidad separada. Y por eso, cuando algo le sucede al cuerpo, influye en la mente. Cuando algo sucede en la mente, el cuerpo lo resiente también. Por eso, la medicina moderna sabe que para cuidar la mente hay que cuidar al cuerpo y que para cuidar al cuerpo hay que cuidar la mente.

Esta es una pregunta muy difícil. Tenemos que aprender mucho para poder comprender. Cuando yo tenía 16 años, tuve que empezar a estudiar este tema. Todo lo que ves, como nuestro cuerpo, la casa, el árbol, las estrellas, la luna, todo lo que ves, son objetos de tu mente.

Eso es difícil. ¿Cómo puede entenderlo un joven de 16 años? Pero tuve que aprender. Empezar a aprender. Esta casa, esa montaña, ese río, esa estrella, no están separados de nuestra mente, son objetos de la mente.

Eso es de lo único que podemos estar seguros. Todas las cosas dependen de nuestra mente. Y ustedes creen que, por ejemplo, un libro no es nuestra mente, pero ... es parte de nuestra mente. Es un objeto de nuestra mente. Así es que por el momento, creo que lo que pueden aprender es que el cuerpo y la mente no son dos cosas separadas.

Están ligadas el uno a la otra. Que sin uno la otra no puede ser. Como la izquierda y la derecha, como el arriba y el abajo. Y mañana, podremos hablar de qué sucede cuando el cuerpo se desintegra. Cuando el cuerpo ya no funciona más. El cuerpo se convierte en un objeto sin vida.

Y la pregunta es: ¿dónde está la mente?

¿Dónde se ha ido?

Es una pregunta interesante. Y no tienes que contestarla inmediatamente. Es interesante una pregunta como esa y empezar a buscar y buscar. Es un tema muy interesante. No te apresures a encontrar la respuesta pronto.

Porque en el proceso de aprendizaje, descubrimos muchas cosas interesantes sobre la relación entre el cuerpo y la mente.

¿Puede morir el cuerpo?

¿Puede morir la mente?

¿Es posible que alguien se convierta en nada?

Conéctate, inspírate, nútrete. Y encontrarás la respuesta.

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