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Meditación y Psicología

La disciplina positiva en los niños

marzo 18, 2020
disciplina positiva

Cuando se trata de la crianza de nuestros pequeños sabemos que son factores muy importantes en su vida. Y debemos de tomar ciertas medidas para ir implementando una disciplina positiva con el fin de que con el tiempo ellos puedan crecer y lograr ser unas personas correctas con grandes valores y libres de problemas emocionales.

Hemos hablado en otras ocasiones de los dos cerebros, pero hoy vamos a adaptarlo a los niños. Digamos que tenemos dos cerebros (o que cada hemisferio fuera uno independiente), uno es racional y el otro emocional. La regla básica es: cuando nuestro hijo está dominado por el cerebro emocional de nada sirve hablarle desde el racional. Es decir, si nuestro hijo tiene una rabieta y estamos intentando hacerle razonar, lo más seguro es que no nos haga caso. Solo si le hablamos de modo emocional, desde nuestras emociones, nos podrá atender.

Si nuestro hijo dice que no quiere salir a la calle, es negativo usar una disciplina (agresiva) para convencerlo. Sin embargo, si le preguntamos ¿Cómo te gustaría salir? ¿Querrías llevarte algún muñeco? ¿Cuáles son los motivos? De esta forma el niño se sentirá comprendido, parte del grupo y modificará su comportamiento.

Hoy conocerás algunos tips o consejos sobre cómo enseñar con disciplina positiva a los niños.

La disciplina positiva

1. Hay que ser una figura positiva para ellos. Ya que los niños desde muy pequeño imitan ciertos factores o ciertas conductas que pueden a lo largo de su vida repetirse como un patrón. Y ese mismo patrón podrían enseñárselo a sus propios hijos a su vez. Por eso el cuidar la manera de hablar con ellos y nunca perder los nervios mientras se les esta disciplinando es algo que se debe de procurar realizar de manera muy religiosa en el cuidado y desarrollo del pequeño.

2. Hay que saber «distraer» al niño si está anclado en el cerebro emocional. Por ejemplo, podemos hablarle de los sentimientos de alguno de sus muñecos o de lo que le gustaría hacer mañana u otro día. Distraerlo es bastante fácil. Así podrás ahorrarte minutos de llanto y malos ratos.

3. Nunca gritar o agredir al pequeño, cuidar mucho el lenguaje y las formas es una tarea vital. Pues se busca siempre enseñar un lenguaje positivo y sereno para que al día de mañana este pueda tener una psicología emocional totalmente sana. Un cachete solo es permitido si con ello se evita un mal mayor, por ejemplo, tocar un enchufe o que se vaya a hacer daño con algo. También es importante reservarse mucho decir NO ya que este recurso puedes utilizarlo únicamente cuando este se encuentre en una situación peligrosa.

4. Templanza ante las decisiones, si se enseña a un pequeño que no debe jugar con una herramienta que es del uso cotidiano de la casa. Como por ejemplo el control del aire acondicionado. O bien tu teléfono. Se debe de tener siempre la misma decisión cada vez que el niño pueda o no querer jugar con eso.

5. Comportamientos negativos no deben de ser premiados. Si éste tiene un berrinche por querer algo, es primordial aquí no ceder. Ya que no estamos reforzando de manera negativa sus patrones de conducta. Sabiendo esto, podemos evitar premiarlo cuando este haga algo que no es correcto. De tal manera que se le enseña la capacidad de discernimiento. Un ejemplo es cuando no se quiera ir a la cama. Si lo llevamos y empieza a llorar, el primer día puede que esté quejándose 50 minutos, el siguiente 30 e irá bajando, hasta que la disciplina le haga adquirir la rutina. Sin embargo, si cada vez que llora, le permitimos volver al salón a ver la televisión, aprenderá que cuando llore se saldrá con la suya y el premio será seguir viendo la tele.

6. La responsabilidad, si este tiene una corta edad. Igual es bueno asignarle una especie de tarea en la que se sienta capacitado para hacerla. Un ejemplo de ello es arreglar su cuarto. Recoger sus juguetes, etc. De esta manera le estas creando un sentido de la responsabilidad al peque. De tal forma que pueda tener claro que es responsable.

7. En situaciones dejarlo escoger. Un ejemplo muy claro de esto. Es enseñarle que puede tomar decisiones en las que por ejemplo pueda escoger como vestirse. O qué tipo de comida elegir al momento de salir a comer. Esto fomentara confianza.

8. La fantasía ayudará a moldear un poco su carácter y comportamiento. Pues sabemos que estamos en la época en que algunos (hay que saber escoger) dibujos animados enseñan buenos valores y comportamientos positivos. Utilízalos como ejemplo para enseñarle que no debe de portarse mal si quiere llegar a ser como el protagonista de su peli favorita.

9. Tiene que sentirse dentro del grupo. Este punto es el primordial, puesto que el niño tiene que ver que la familia es su núcleo, que le entiende y le comprende. Se debe sentir colaborativo y útil, además también sabe que recibirá atenciones de parte del grupo.

10. Si algo de tu vida no funciona, cámbialo. Debemos adaptarnos a nuestros hijos lo máximo posible. Por lo que si llevamos una forma de vida que choca con los valores que queremos transmitirle a nuestros niños deberemos cambiarla. Si no, estaríamos entrando en una disonancia cognitiva. Por ejemplo: Si trabajamos hasta tarde, nuestros hijos querrán estar con nosotros el ratito que puedan. Si no quieres en ese momento porque vienes cansado, es lógico que después te sientas un poco culpable. Para no caer en esta espiral, es mejor intentar cambiar de trabajo, que buscar alguna otra solución.

 

Para saber más: https://disciplinapositivaespana.com/que-es-disciplina-positiva/