niños arcoiris

Los niños arcoíris son los bebés que vienen a este mundo luego de que los padres atraviesen por la dolorosa pérdida de un hijo. Por lo general estos niños se caracterizan por traer alegría y esperanza a una familia devastada por la falta de ese ser especial. Es más, representan en su mayoría la luz luego de la oscuridad.

Ahora, dicha pérdida puede ocurrir antes o después del nacimiento, siendo un evento trágico, pero que lamentablemente ocurre con frecuencia a nivel mundial. De hecho, según la OMS cada 11 segundos muere en el mundo un bebé recién nacido. Además, solo en el año 2018 se presentaron un total de 5,6 millones de muertes de niños menores de 5 años. De este modo, aunque no se conozca tanto sobre el tema, la realidad es que los niños arcoíris son mucho más frecuentes de lo que se piensa.

¿Cuáles son las características de los niños arcoíris?

Se podría decir que a estos pequeños se les llaman niños arcoíris porque luego de la tormenta vienen a llenar de colores la vida de sus padres. Eso sí, no se debe pretender querer sustituir un hijo por otro, primero es necesario recuperarse del duelo para posteriormente poder tener un nuevo comienzo.

Los niños arcoíris tienen la asombrosa capacidad de iluminar la vida de toda su familia. De hecho, aun cuando no existe evidencia científica que soporte este término, son las propias creencias populares las que muestran las características de este grupo de niños.

De cualquier manera, se consideran que estos pequeñitos son naturalmente, alegres, con una fortaleza emocional y una madurez para entender los sentimientos y emociones de sus padres. Además, son generosos, intuitivos y espirituales, su principal misión es traer luz y alegría a sus familias.

Es por ello, que están llenos de vida e irradian una energía que contagia a todos sus seres queridos. Además, se cree, que una de sus tareas principales es mostrar a sus familias el camino hacia la sanación, la paz y la felicidad.

Consejos para los padres con la llegada de un niño arcoíris

Los niños arcoíris representan un rayo de luz para una familia con un corazón entristecido. Pero, primero resulta necesario que los padres tengan la capacidad emocional para recibir a ese nuevo ser y evitar así cometer errores comunes con la llegada de un bebé tras la pérdida de un hijo.

Para ello, es imprescindible que antes de tener un nuevo hijo, por lo menos ya se haya pasado la etapa de duelo; el tiempo de duración dependerá de cada quien. A continuación, mostraremos unos importantes consejos que se deben tener en cuenta a la hora de tener un bebé arcoíris.

Debe evitar buscarse de inmediato

Por mucho que se desee salir embarazada inmediatamente después de la pérdida de un hijo, no es para nada recomendable que se haga de inmediato. En realidad, se debe esperar un tiempo prudente para poder sanar la herida y el vacío que dejó ese pequeñito que ya no está.

Resulta necesario, tener una buena recuperación emocional que permita estar estables para recibir a un nuevo bebé. Para ello, lo primero que se debe hacer es acudir en caso de que sea necesario a la consulta de un psicólogo perinatal quien estará capacitado para ayudar a superar el duelo.

Ahora, cada caso es distinto, y el tiempo que se tardarán los padres para recuperarse, sobre todo la madre va a depender de muchas variables, tales como: La circunstancia como ocurrió el suceso, el apoyo que tenga y el equilibrio emocional de cada quien.

Los niños arcoíris deben tener sus propios nombres

En este caso se debe liberar al nuevo bebé de la carga de tener que llenar el vacío del hermano que ya no está. Se debe estar claro que este nuevo niño es un ser individual, con una personalidad distinta a la del niño fallecido.

En este sentido, es común que se cometa el error de nombrar al nuevo hijo de la misma manera que a su hermano ausente. Sin embargo, según los psicólogos indican que esto es un desacierto que no se debe por ningún motivo realizar.

En cambio, se recomienda que además de tener su propio nombre también tengan su propia vestimenta y juguetes. Diferenciando de esta manera que se trata de un ser propio que ha llegado sin intención de remplazar a nadie.

Se le debe contar la historia del hermano que ya no está

Es necesario que cuando sea prudente, se le hable sobre el hermano que ya no está, de esta manera será más fácil para todos los miembros de la familia poder superar poco a poco la dolorosa pérdida. No se debe por ningún motivo pretender que nunca existió, al contrario, se debe honrar su recuerdo, con historias, con fotos o videos que hará revivir el amor que se le tuvo a ese pequeñito especial.

Acudir a terapia para ayudar a superar tan dolorosa perdida

Es inevitable durante el proceso del duelo sentir una gran desesperanza y un profundo dolor por ese momento que se vivió. Para ello, acudir al psicólogo es la mejor opción que aportará las herramientas necesarias para que se pueda superar poco a poco esa vivencia traumática.

Conclusión

A pesar de que son niños que vienen con la ilusión de traer felicidad a la familia, no se puede negar que ellos vienen en circunstancias complicadas y con una difícil tarea que cumplir. Ya que muchos de esos padres aún no se han recuperado del todo de ese suceso trágico de sus vidas.

Sin embargo, a pesar de la situación, los niños arcoíris llenaran de esperanza y de amor a esa familia que tanto la necesita. Solo es necesario, superar esa dolorosa pérdida y ofrecerle todo el amor que ellos se merecen.

Referencias